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miércoles, 24 de marzo de 2021

EL PAPIRO EGIPCIO

 LA PLANTA DEL PAPIRO

 

La planta del pairo era conocida en el Antiguo Egipto como djet o thuf. Su nombre científico es Cyperus Papirus, de la familia de las Ciperaceas. Es originaria de Siria, Palestina y África tropical, habita en el nordeste de África y es propia de lugares pantanosos y riberas.

 

Se trata de una planta perenne con un rizoma rastrero muy grueso y con tallos que alcanzan los tres o cuatro metros de altura. El tallo es grueso y cilíncrico, liso, de color verde oscuro. Tienen flores insignificantes reunidas en pequeñas espigas, con forma de varillas de paraguas. Suele crecer en el agua (embalses, lagos, embalses, etc.), aunque también es fácil de cultivar en macetas en interior.

 

Si nos animamos a cultivar esta bonita planta, deberemos ponerla en un lugar muy bien iluminado, con una mezcla de tierra de huerto, turba y arena, y regarla abundantemente. Así obtendremos bonitas flores al llegar el verano.





 

UTILIDAD DEL PAPIRO PARA LOS EGIPCIOS

 

Además de servir para la producción del papiro de escritura, que veremos más adelante, los tallos de la planta djet se utilizaban también en la fabricación de embarcaciones, esteras, cuerdas, zapatos, velas de barcos, vestidos de corteza, etc. La parte inferior de tallo era comestible, masticándolo para sacarle el jugo y desechando la fibra. También se usaba como mecha de cirios y en lámparas de aceite. Con su raíz se preparaban medicinas y perfumes, a la vez que, una vez secas, servían como combustible.

 

La producción del papiro sólo se realizaba en Egipto, y de allí se exportaba al mundo Mediterráneo, todo ello controlado por el estado.



 

FABRICACIÓN DEL PAPIRO PARA ESCRITURA

 

El papiro es considerado un antecesor del papel, por su similitud en varias de sus características: color, flexibilidad, facilidad para escribir y recepción de la tinta. La humedad estropeaba y ennegrecía el papiro, por lo que en Egipto se daban las condiciones de sequía y calor idóneas para su conservación.

 

El procedimiento de fabricación consistía en cortar el tallo longitudinalmente en planchas muy finas, poniéndolas una junto a otra en disposición paralela. Después se colocaban encima de éstas otra capa, perpendicular a la anterior y se dejaban secar bajo presión.

 

La cara del papiro con tiras horizontales era el anverso, en el que se realizaban olas inscripciones. La cara con tiras verticales era el reverso, en el que raramente se escribía. A veces, como el papiro era muy caro, sí se utilizaban ambas caras, o si el escrito anterior carecía de interés, era borrado, y vuelto a utilizar.

 

Normalmente se fabricaban rollos de unas veinte páginas, de cuatro metros y medio cada una, pero para utilizarlos, se solían cortar con una navaja a un tamaño de 47 x 22 cm. Los papiros más grandes que se conocen son El Gran Papiro Harris, con una longitud de casi 45 metros, el Libro de los Muertos, de unos 40 metros y el Papiro de Ani, de casi 26 metros de largo.

 

TIPOS DE PAPIRO

 

Los datos que tenemos nos vienen de la época ptolemaica, y fueron elaborados por Plinio. Según su calidad, existían ocho clases de papiros:

 

  • Emporíticos, usados como papel de envolver.
  • Taeneóticos, de mala calidad.
  • Saíticos, fabricados con materiales sobrantes.
  • Anfiteátricos, de calidad media.
  • Fanianos, de buena calidad.
  • Livios, de muy alta calidad.
  • Augustitos, de muy alta calidad.
  • Hieráticos o regios, los de más alta calidad, empleados sólo para textos sabrados.

 

Su calidad disminuía a medida que lo hacían su suavidad y delicadeza ys e oscurecía su color.

 

ALGUNOS PAPIROS CONSERVADOS

 

El primer papiro descubierto estaba sin utilizar, y fue encontrado en la tumba de un funcionario en Saqqara, que data del 3.035 A.C.

 

El primer pairo escrito conservado data del 2.500 A.C., en la V dinastía, y contiene la contabilidad del Templo de El-Gebelein durante el reinado de Neferirkare-Kakai.

 

El Gran Papiro Harris, el más grande que se conserva, está en el Museo Británico. Sus dimensiones son de 45 metros de largo y 45 centímetros de ancho. Su nombre se debe a un aficionado a la egiptología que lo tenía en posesión. Se trata de un archivo del estado, formado por 117 columnas en hierático, que nos relata desde el reinado de Larsu, en la XIX dinastía, hasta el de Ramsés III.

 

En el mismo papiro se encuentran “las instrucciones de Amonnakhte”, escrito por un escriba de la “Casa de la Vida”.

 

El Papiro de Ebers se conserva en la Universidad de Leipzig. Data del 1.550 A.C. y es un tratado de medicina (en varias especialidades), higiene y ginecología. Es también un completo texto de anatomía. Contiene recetas médicas hechas a base de higos, ajo, cebolla y miel. 

 

El Papiro Carlsberg se encuentra en Copenhague y se remonta al siglo II D.C. Es otro papiro médico, que nos da idea de los grandes conocimientos sobre el cuerpo humano y la medicina que tenían los egipcios.

 

El Papiro de Berlín, en el museo egipcio de dicha ciudad, contiene documentos de muy variada índole, entre los que destacan varios tratados médicos.

 

El Papiro Abbot, que pertenece a la XX dinastía, relata la investigación de una serie de robos de la época. Se encuentra en el Museo Británico.

 

El Papiro Aker es una versión de un fragmento del Libro de Los Muertos. No se conserva entero.

 

El Papiro de Ani, de 26 metros de longitud, es la versión más conocida del Libro de los Muertos. Data del 1.300 A.C. y se le atribuye a un escriba llamado Ani, aunque se observan tres tipos de letra diferentes, por lo que podría haber sido escrito por varias personas.

 

El papiro Edwin Smith data del 500 A.C. y su contenido también es de carácter médico. Tiene pasajes muy interesantes sobre tratamientos máximo faciales y enfermedades de mama.

 

 

Marta Pérez Torres (Akesha)

 

miércoles, 17 de marzo de 2021

LOS ESCRIBAS EN EL ANTIGUO EGIPTO

 La mayoría de los niños en Egipto no iban a la escuela, sino que aprendían el oficio familiar en un taller o dentro del seno familiar.

 

Los que estudiaban para escribas empezaban a hacerlo a la edad de 4 ó 5 años, y su instrucción duraba varios años. El aprendiz de escriba recibía sus enseñanzas de otro escriba más experimentado en las “Casas de la Vida”, que pertenecían a los templos. En ellas eran muy exigentes, llegando incluso a infringir castigos corporales.

 

A estas escuelas iban sobre todo los hijos de los nobles y escribas, aunque estaban abiertas también a los niños de las familias más humildes. En ellas aprendían lectura, escritura, matemáticas y geografía, así como la mejora de la expresión oral y escrita, y una enseñanza moral muy extensa.

 

Al principio, el aprendiz de escriba sólo “dibujaba” textos que copiaban en tablillas de madera. Solo usaban el papiro cuando tenían experiencia, dado el alto precio del mismo.

 

En Tebas había dos escuelas importantes, una en el Templo de Mut y otra en el Rammeseum. También destacaba la escuela de Deir El-Medina y la Casa de la Vida en el Templo de Medinet Habú.

 

Los escribas siempre llevaban con ellos sus instrumentos de trabajo, que consistían en papiros, una paleta, pinceles, tinteros, un frasco de agua y goma y un mortero.



 

El papiro venía en rollos que debían cortar con una navaja según la extensión del documento. 

 

El pincel era un tallo de junco afilado a navaja o deshilachado por la punta. 

 


En la paleta había dos orificios, uno para tinta negra (la más usada) y otro para la tinta roja (para destacar algún pasaje). Aunque utilizaban más colores, éstos eran los más característicos y los que usaban para documentos oficiales. En el mortero molían los colorantes. 

La forma de escribir de estos escribas era sentados en el suelo con las piernas cruzadas. Ponían el papiro sobre sus rodillas y escribían de derecha a izquierda, en vertical, y a mano alzada. No se utilizaban las minúsculas, y no se separaban las palabras, sólo al final de cada período del texto, con una señal denominada paragraphos. El título del texto iba al final para preservarlo. Cuando el escriba terminaba el texto, procedía a su corrección, ya fuera él mismo o un corrector experimentado.

 

Empleaban tres tipos de escritura: jeroglífica, demótica y hierática. Fueron estas dos últimas las que más utilizaban, con el fin de hacer los trabajos con mayor facilidad y rapidez.

 

Las funciones de los escribas eran muy variadas: registro de impuestos, linderos de las fincas borrados por las crecidas del Nilo, censos de personas y animales, agrimensores, aduaneros, llevaban los archivos de las oficinas del gobierno, templos y otras instituciones, copiaban textos de literatura como proverbios, cuentos y poemas de amor, y leían y escribían cartas para aquellos que no sabían hacerlo.


 

En los trabajos de carácter privado, cobraban según el número de líneas escritas o según el tipo de manuscrito.

 

Gracias a los escribas, se iba manteniendo el estado egipcio sin cambios sustanciales. Ellos educaron al pueblo para mantener su civilización.

 

Una de las aportaciones más importantes de los egipcios al mundo clásico fue el  libro: usaban papiros, tinta para inscripciones e incluso ilustraciones aclaratorias u ornamentales. Y gracias a ellos conocemos muchos aspectos de la vida administrativa y cotidiana del Egipto faraónico.

 

Marta Pérez Torres (Akesha)

viernes, 12 de marzo de 2021

HISTORIA DE LOS JEROGLIFICOS EGIPCIOS

 La escritura, aunque con bases más o menos simples, era bastante compleja, por lo que el saber leer y escribir estaba limitado a una minoría social. No se trata de la existencia de una clase social determinada, pero si es cierto que muy poca gente sabía leer o escribir. Los sacerdotes, los oficiales del ejercito, los funcionarios, los faraones y por supuesto los escribas podían leer o escribir, mientras que muy poca gente del pueblo tenía acceso al aprendizaje. " Es un sistema complejo, una escritura a la vez enteramente figurada, simbólica y fonética, en un mismo texto, en una misma frase, en una misma palabra". Pero la escritura era algo más que un método de comunicación. Como todo en Egipto tenía además un sentido mágico y religioso. El nombre de una persona escrito en jeroglífico encarnaba su propia identidad. Por este motivo muchos de los cartuchos de reyes eran destrozados o borrados de los monumentos por faraones opuestos a sus ideas, pretendiendo que perdiesen el poder mágico que originalmente tenían.

 

Fases históricas de la escritura egipcia

Cualquier lenguaje sufre a lo largo de los años cambios más o menos significativos y el egipcio se desarrolló a lo largo de más de 3000 años, por lo que con más razón debemos hacer una división cronológica. En algunos casos, el lenguaje hablado se encontraba claramente diferenciado del escrito, y la evolución no era la misma para uno que para el otro. Los vamos a clasificar en seis períodos históricos:


Arcaico : Períodos Protodinástico y Tiníta (3200-2686 a.C.).

Antiguo : Pertenece al Imperio Antiguo ( 2686-2040 a.C.).

Medio : Corresponde al lenguaje escrito del I Período Intermedio y el Imperio Medio. Este período es considerado como el clásico y se mantuvo en literatura, textos religiosos e inscripciones monumentales hasta la llegada de los griegos (2173-1786 a.C.).

Nuevo : Es el período en el que se produce una evolución del lenguaje hablado. Sin embargo en escritura se sigue empleando el egipcio medio (o clásico). En este período hay que hacer un paréntesis en el período de Amarna en el que se empleó el lenguaje hablado en los textos literarios, pero no en los religiosos que siguieron escribiéndose en clásico (1552-664 a.C.).

Demótico : Es una continuación del nuevo, que se mantuvo hasta bien entrado la época romana ( 664 a.C.-600 d.C.).

Copto : Es la última fase, y permaneció hasta el siglo 3 d.C. con la llegada del árabe.


Tipos de escritura


Cuando se habla de escritura egipcia siempre se piensa en los jeroglíficos, pero no existía un único tipo de escritura. A lo largo de la historia egipcia, se desarrollaron tres tipos:

Jeroglífica o jeroglífica monumental: usada en inscripciones de monumentos decoración. Es el tipo de escritura más antiguo y más complejo. Se empleó desde el 3100 a.C., fecha aproximada del primer papiro conocido y el 394 d.C. Era un tipo de escritura sagrada, llamada "escritura de la palabra de dios", y como tal se empleaba en sarcófagos, tumbas, monumentos y esculturas, y se representaba con gran detalle. La palabra jeroglífico deriva del griego "ta hieroglyphica" que significa "las letras talladas en piedra" y se debe a la asociación de los jeroglíficos con las inscripciones monumentales. A pesar de que algunas personas, además de los escribas, la sabían leer y escribir, la escritura jeroglífica era la más desconocida y estaba reservada a muy pocos. Se escribía en cualquier sentido (excepto de abajo a arriba) y en líneas o columnas.

Hierática: Surgió como escritura abreviada de la jeroglífica cursiva. Lógicamente el sistema jeroglífico no era apropiado para escrituras rápidas y esto motivó el nacimiento de la escritura hierática, muchos más fluida y estilizada. Era más sencilla que la jeroglífica por lo que se podía emplear en textos religiosos y es la más utilizada sobre papiro. Era la escritura empleada por los escribas (que no estaban obligados a conocer la jeroglífica) y por los sacerdotes en copias literarias. El término proviene del griego "hieratika", que significa sacerdotal. La escritura hierática puede siempre transcribirse en jeroglíficos, si bien el resultado no es el mismo que cuando se compone un texto originariamente en jeroglífica.

A continuación podemos observar un relieve de escritura hierática.

 



 

También podemos observar aquí la comparación entre la escritura demótica y la escritura jeroglífica

.

 

 

La jeroglífica cursiva desapareció en torno al año 1000 a.C. mientras que la hierática se utilizó en textos religiosos hasta fines de la civilización egipcia. También se empleaba en textos científicos y obras literarias. Era un tipo de escritura muy útil en papiros y óstracas. El texto se escribía en tinta negra con una caña afilada. La tinta roja se empleaba como remarcación de determinados apartados. A pesar de que la hierática temprana se escribía, como la jeroglífica, en líneas o columnas indistintamente, a partir de la XII dinastía, los textos aparecen sólo en líneas y siempre de derecha a izquierda. Los textos más antiguos pertenecen a la V dinastía. Durante el período romano todas las obras funerarias se escribían en hierático o en demótico.

En el III Período Intermedio algunas inscripciones monumentales se realizaron en hierática, que ya entonces se había vuelto hacia la jeroglífica con trazados más redondeados. Esta evolución dio lugar a la escritura "hierática anormal" empleada durante los siglos IX a VII a.C en la región de Tebas y al demótico del Bajo Egipto. Más tarde, con Psamético I, el "hierático anormal", perdió importancia en favor del demótico que se convirtió en escritura oficial. Durante lo Ptolomeos se restringió su uso a textos religiosos, mientras que para los documentos se empleaba el demótico.

Demótica. El término demótico proviene del griego "demotika" ("popular") y se refiere a los asuntos diarios. El término fue utilizado por primera vez por Herodoto. Representa una evolución de la lengua hablada, y es un estado intermedio entre el egipcio y el posterior copto. Es una forma abreviada de la hierática, de trazo rápido y sencillo, con mayores ligaduras en los signos y esquematizando los grupos con enlaces. En esta escritura, es ya difícil reconocer los signos jeroglíficos originales. Se empleaba en asuntos cotidianos, transacciones comerciales, e incluso en algunas inscripciones en piedra, como la piedra de Roseta, donde se la denomina "escritura de los libros" . Su uso comenzó aproximadamente en torno a la XXVI dinastía y se mantuvo hasta el siglo III d.C. Desde la época ptolemaica se empleó también en textos científicos y religiosos, convirtiéndose en la escritura oficial. Se empleó en las regiones del norte desde el año 700 a.C y en todo el país desde el 600 a.C. Se escribía en líneas de derecha a izquierda. El demótico se corresponde aproximadamente a la lengua hablada de los siglos VII y VI a.C. Realmente, aunque el demótico se sirvió del egipcio Nuevo y estaba basado en el hierático, los jeroglíficos son irreconocibles. Durante la época ptolemaica las escrituras fueron perdiendo importancia en favor del copto, palabra derivada del árabe "gubti" que es, a su vez, una degeneración de la palabra griega para designar Egipto. El copto consiste en 24 letras del griego combinadas con 6 caracteres demóticos necesarios para incluir letras que no existen en griego. Sólo se empleó en el Egipto cristiano y cayó con el uso del árabe a partir del 640 d.C.

Realizado por Antonio Manuel Mora López (Sevilla) "Jufuyjafre"



miércoles, 3 de febrero de 2021

CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA ESCULTURA EN EL ANTIGUO EGIPTO

 Características generales


El arte egipcio en general, y en particular la estatuaria, nacieron como un nexo con el más allá destinado a durar toda la eternidad, unido a una exaltación del poder de la persona representada en la misma.


Al igual que la pintura, la escultura tenía unas características muy particulares, que la diferenciaban de cualquier otro lugar o época, y que prácticamente no cambiaron durante los tres mil años que duró el Imperio Egipcio, si exceptuamos la época amarniana, a la cual dedicaremos un capítulo completo. Estas características son las siguientes:


-Simbolismo y representatividad. La escultura egipcia no surge como una necesidad estética ni de adorno, sino que siempre tiene un fin. Representa el poder, unido al deseo de perdurar eternamente. Por tanto, su finalidad es política y religiosa.

-Hieratismo y rigidez. Entendido tal como la representación tranquila y ambigua, y una inmovilidad, casi de reposo. Las figuras parecen esperar impasibles el paso del tiempo, prácticamente inexpresivas. El arte egipcio no pretende expresar movimiento. Si la estatua está de pie, sus brazos reposan a lo largo del cuerpo, y normalmente está apoyada sobre un pilar. Si es sedente, las manos irán apoyadas sobre las rodillas. La rigidez en el gesto indica eternidad. 

-Formas cúbicas. Las estatuas eran talladas en un solo bloque. Es posible que fuera por la dificultad de tallar la piedra, separando miembros del cuerpo sin que se rompieran, o, en el caso de estatuas grandes y colosos, para aumentar su grandiosidad. Si la escultura es de bulto redondo la forma matriz es un bloque de piedra en forma de prisma cuadrangular.

-Frontalidad. Las estatuas están hechas para ser vistas de frente, sin detalles en la parte posterior, excepto, en algunos casos, en que se representaba el pelo o algún objeto que portara en la espalda. No era necesario representar esta parte, ya que lo que se quería representar era la esencia de la persona.

-Simetría. La escultura individual es completamente simétrica, dividiéndose en dos partes iguales respecto a un eje vertical, exceptuando el detalle de las estatuas de pie, en las que normalmente el pie izquierdo está ligeramente adelantado, o, en algunos casos la posición de los brazos varía de una mitad a otra del cuerpo.

 

Materiales utilizados


El material más utilizado en estatuaria era la piedra. Esto se debía a que era el material duro por excelencia, que podría perdurar a lo largo del tiempo, unido a la gran producción de piedra en las canteras egipcias, como Assuan o Tura.


Las piedras mas utilizadas en escultura fueron la diorita (roca plutónica de color blanco-negro), el granito rojo (roca ígnea de color rojizo), el granito negro (roca ígnea de color gris-negro), la cuarcita (roca metamórfica derivada del cuarzo), el basalto (roca ígnea de color negro), la pizarra (roca sedimentaria de color negruzco), la obsidiana (roca volcánica vítrea formada a partir de lava enfriada y solidificada) o el pórfido (roca magmática).
Esto no impidió que utilizaran también otros materiales como la madera o el metal.


En el caso de la madera (coníferas del Líbano, sicomoro, ébano de Sudán), al haber tanta dificultad para encontrar árboles de troncos tan gruesos, se hacían figurillas pequeñas o estatuas por partes, que luego eran unidas con espigas de madera.


El metal fue utilizado sobre todo para la decoración de sarcófagos y mobiliario funerario. En el Imperio Antiguo se utilizó el cobre para algunas estatuas, y en el tercer período intermedio, el bronce damasquino.


Para los ojos se utilizaban piedras de distintos colores, que iban montadas en un soporte de cobre e incrustadas en las cavidades oculares. Muchas de las estatuas eran policromadas.


Técnica


La escultura se regía por un sistema de proporciones fijos, al igual que la pintura. Sobre el bloque de piedra que se fuera a tallar, de forma rectangular, se realizaban cuadrículas guía en las partes anterior y laterales, aproximadamente del tamaño de un puño cada una. Previamente, se disponía de un modelo pequeño en piedra o yeso, que era reproducido a escala en el bloque antes citado.


A continuación, se realizaba un boceto del modelo, pintando sobre las cuadrículas, por el frente y los laterales. Después se vaciaba la piedra siguiendo el modelo, hasta obtener una estatua de bulto redondo. Esto se hacía con cinceles de cobre. Posteriormente se pulía con arena mojada, hasta dejar la superficie suave.


Por último, algunas estatuas se policromaban.


Tipología


Las representaciones escultóricas eran muy variadas, desde cuchillos rituales hasta representaciones humanas, pasando por paletas cosméticas o vasijas de las primeras dinastías. Por ello, en este caso nos centraremos en las figuras humanas, es decir, la estatuaria propiamente dicha, dando una breve visión de cada uno de los tipos:

Estatua de pie: Hierática, mirada al frente, brazos a lo largo del cuerpo, frecuentemente con los puños cerrados, y la pierna izquierda adelantada ligeramente. (Ej: Estatuas de Kaaper, Talla de Sesostris I, estatua de Akenaton…)


 



                                            ©Estatua de Kaaper. Museo Egipcio de El Cairo.

 

Estatua sedente: cuerpo estructurado en dos ángulos, manos sobre los muslos, o una mano en el muslo y la otra cruzada en el pecho. Una variedad de ésta son las estatuas arrodilladas o en cuclillas, normalmente en posición orante. (Ej.: estatua de Kefren, Efigie de Zoser, Estatua de la reina Nofret, estatua de Amenhotep III…)

©Estatua sedente de Kefren. Museo Egipcio de El Cairo.

 

Escribas: es un tipo especial de estatua, con estructura piramidal, sentado en el suelo y con piernas cruzadas en una perfecta simetría axial. (Ej.:Escriba Museo del Cairo, Escriba Museo del Louvre, Escriba Nespaqashuty …)

 

©Escriba. Museo Egipcio de El Cairo.

 

Retrato de busto: utilizado ese el Imperio Antiguo, tiene su mayor apogeo en la época amarniana. (Ej.: Busto de Nefertiti, Busto de Akenaton, busto de Anj-haf…)
Unidad familiar: normalmente representaba al matrimonio, y algunas veces, a algunos de los hijos. La mujer aparece siempre en un segundo plano, y en tamaño más pequeño, exceptuando casos conocidos como Rahotep y Nofret, o diversas esculturas de Amarna. (Ej.: Diversas esculturas familiares del Imperio Antiguo, Akenaton y Nefertiti, el enano Deneb y su familia…)


©Busto de Akhenaton. Museo Egipcio de El Cairo

 

Triadas: no son muy frecuentes. En las triadas reales se representa al faraón rodeado de dos dioses, y, en el caso de las triadas divinas, se representa al dios correspondiente con su esposa e hijo o hija. (Ej.: Triada de Menkaura, Triada de Amon,…)

 

©Triada de Micerinos. Museo Egipcio de El Cairo

 

Pequeñas estatuillas: de materiales muy diversos, normalmente de carácter funerario (caso de los ushebtis), representando sirvientes que ayudarán al difunto en su vida en el más allá.

 

©Ushebtis de la tumba de Tutankhamon. Museo El Cairo.

 

 

Estatua-cubo: es un caso muy especial de estatua. Se trata de imágenes masculinas, en las que el hombre está como sentado en el suelo, con las rodillas dobladas y recogidas contra el cuerpo. Del cubo solo sobresalen la cabeza y los pies, excepto en la estatua-cubo de Senmut, en la que también sobresale la cabeza de la pequeña Neferure. (Ej: Estatuas cubo de Hotep, Senmut y Neferure, Si-Hator,…)

 

©Senmut y Neferure. Museo Egipcio de El Cairo

 

Esfinges: representaciones de animales, normalmente leones, con cabeza humana, representando al rey. Destaca por su tamaño colosal la esfinge de Giza. (Ej.: avenida de las esfinges de Karnak, esfinge de Amenemhat III,…)

 

©Esfinge. Museo Egipcio de El Cairo

 

Estatuas colosales. Se trata de representaciones a gran escala del faraón, que florecieron en el Imperio Nuevo y estaban consideradas imágenes de culto, para que el pueblo pudiera verlas, tocarlas y adorarlas. (Ej.: colosos de Memnon, colosos de Abu Simbel, colosos de Ramsés II, …)

 

©Colosos de Memnon

 

Cabezas de sustitución: cabezas de piedra esculpidas, lisas, sin detalle, destinadas a sustituir la cabeza del difunto si ésta se deterioraba. Se colocaba en el enterramiento en lugar de en la capilla. Muchas fueron encontradas en Giza. (Ej.: Merytyetes, Sneferu-seneb,…).

 

©Cabeza de reserva. Museo Egipcio de El Cairo

 

Comentaremos algunas de las imágenes más características de la escultura egipcia en posteriores artículos.


Marta Pérez Torres

Contenido registrado en el Registro de  la Propiedad Intelectual . Puede utilizarse citando procedencia.

 



domingo, 19 de enero de 2020

NUEVO VÍDEO: El Escriba Sentado del Louvre

¿Quién es el personaje al que representa el Escriba Sentado del Museo del Louvre?¿Cómo es?
Si quieres saber más, mira nuestro nuevo vídeo en el canal.