lunes, 4 de enero de 2016

ARTES MENORES EN EL DINÁSTICO TEMPRANO E IMPERIO ANTIGUO

ARTES MENORES EN EL DINÁSTICO TEMPRANO E IMPERIO ANTIGUO

En el predinástico, la cerámica había tenido gran auge. Es un arte muy importante, aunque se le llame arte menor, ya que tiene numerosos usos, tanto cotidianos, como de decoración o usos funerarios.
En el Imperio Antiguo La cerámica es mucho más fina que en el período anterior, aunque sin decoración. Su principal finalidad era el uso cotidiano.
Aparecen piezas de cerámica vidriada o con técnicas de engobe. Uno de los usos de esta cerámica vidriada, fue la realización de placas para decorar tumbas, como las que recubrían la cámara de la pirámide de Sakkara, o la fabricación de collares y amuletos.
Respecto a la piedra, se fue tratando cada vez con más perfección, pasando de bastos vasos de piedra al trabajo del alabastro, de acabado fino y perfecto. También se usó la piedra para figurillas de juegos y otros objetos.
El alabastro se trabajaba con utensilios de cobre, y se pulía con pasta de arena de sílice, hasta que quedaba completamente liso.
En el caso de los metales, al principio sólo conocía el cobre, con el que se fabricaban objetos muy diversos, entre ellos, armas. El oro era abundante en Egipto, y fue utilizado como patrón de peso. También se utilizó en finas láminas como recubrimiento de los muebles de madera. La plata debía ser importada.
La madera, importada del Líbano, se utilizaba para la fabricación de muebles de lujo, así como en la construcción de barcos. En las tumbas hay información (en forma de pinturas o bajorrelieves) sobre el mobiliario utilizado: sillas, camas, mesas, escabeles, con diseños sencillos y, muchos de ellos acabados en patas de animales
Las joyas eran muy finas, de oro y piedras semipreciosas, utilizado formas animales y vegetales, Uno de los ejemplos más significativos del Imperio Antiguo, donde se han encontrado elementos de artes menores es la Tumba de Hetepheres, la madre de Keops. En ella se encontraron numerosos muebles laminados en oro y joyas, incrustadas de piedras semipreciosas.

Marta Pérez (Akesha)


Cama procedente de la Tumba de la Reina Hetepheres



domingo, 3 de enero de 2016

Estela Votiva de Tutankhamon

Otra maravilla conservada en el Museo Petrie de Londres. Se trata de una Estela votiva de Tutankhamon, en la que se observan dos registros: en el registro superior, vemos a Tutankhamon haciendo una ofrenda a Ptah, y en el registro inferior, al difunto, junto a su esposa e hijo.



EL TERCER PERÍODO INTERMEDIO EN EGIPTO

EL TERCER PERÍODO INTERMEDIO

La decadencia del Reino Nuevo y el inicio del Tercer Período Intermedio. Smendes y Pinedjem. Tebas y Tanis. Los libios. Etíopes y saítas

El Reino Nuevo se extingue con una Larga lista de reyes llamados Ramsés. Con ellos se agudizan los problemas y la situación se hace insostenible.
En primer lugar, la pérdida de poder del rey, de cuyo control escapan la administración civil y religiosa.
Otro problema importante es el sucesorio, agudizado con estos reyes ramésidas, de reinados muy cortos.
Comienza el expolio de las tumbas, pudiéndose salvar algunas momias de reyes importantes sacándolas de sus tumbas y metiéndolas en escondrijos, en los que han llegado hasta nosotros.
Durante el reinado de Ramsés XI, el Sumo Sacerdote, Herihor, se instala como gobernante en el Alto Egipto, mientras que un militar llamado Smendes, establece su gobierno en el Delta.
Herihor gobernaba desde Tebas y Smendes desde Tanis. Ambos gobiernos coexistieron pacíficamente.
A partir de este momento no existirá un Egipto Imperial, y su evolución histórica será muy diferente de otros períodos intermedios.
En un primer momento, Tebas y Tanis van a convivir sin problemas, surgiendo a continuación nuevos poderes relacionados con los libios, que habían entrado en Egipto, tomando las costumbres faraónicas y teniendo como centro principal Heracléopolis.
Al tiempo, la presencia en Nubia de los egipcios era testimonial, no realizándose expediciones, por lo que se fue forjando una dinastía que más adelante conquistaría todo Egipto.
La ciudad de Tanis se creó en tiempos ramésidas, pero fue en la época de Psusennes I cuando se construyeron templos y edificios de acuerdo con la existencia de una corte. Aquí fue donde Montet descubrió las tumbas reales con los tesoros ajuares intactos.
En esta zona siguen surgiendo poderes que intentarán con el tiempo controlar la región de Tebas o, al menos, ejercer algún tipo de influencia sobre sus instituciones.
La dinastía de Sumos Sacerdotes en Tebas tuvo como consecuencia que fuera el dios Amón el que dirigiera la política, por medio de los oráculos.
Pero, como hemos visto, la convivencia ente Tebas y Tanis fue pacífica, llegando Smendes, de Tanis, a vivir unos años en Tebas y a realizar las obras obligadas en la ciudad de Amón.
En Tebas, al morir Herihor, el cargo de Sumo Sacerdote pasó a Piankh, que reconoció a Smendes como faraón, pero que estableció una línea sucesoria de Sumos Sacerdotes, nombrando heredero suyo a su hijo, Pinedjem. Éste, al suceder a su padre, tomó titulatura real, aunque no hay constancia de conflictos con Smendes.
En Tanis, a la muerte de Smendes, le sucede Psusennes I, quien también se nombró Sumo Sacerdote de Amón.
Ésta era la situación de la XXI dinastía, recibiendo toda las atenciones Tebas y Tanis, mientras que las relaciones con el exterior eran prácticamente nulas.
Comienza la XXII dinastía con Sheshonk I, General del ejército, casado con un miembro de la familia real.
Su primera medida fue terminar con la heredabilidad del cargo de Sumo Sacerdote de Amón, imponiendo para ese cargo a un hijo del faraón. En este caso, fue su hijo, Iuput el que lo ocupó. En este reinado, Egipto retoma su actividad en el exterior, a bajo nivel.
Lo sucede su hijo, Osorkon I, que continuará la política de su padre y nombró su propio Sumo Sacerdote.
El mantenimiento del equilibrio de poderes era muy difícil, por lo que, durante el reinado de Takelot II tuvo lugar una guerra civil, produciéndose otra fragmentación del país, en la que Petubastis, príncipe de Tanis, fundó una nueva dinastía, llamándose Sheshonk III. Era la XXIII dinastía.
La dinastía XXIV surgió en torno a la ciudad de Sais. Se produjo una situación de anarquía, a la vez que en Nubia se iban poniendo las bases de la XXV dinastía.
Al final del Reino Nuevo, había desaparecido toda presencia egipcia en Nubia. El primer gobernante que conocemos es Alara, sucedido por Kashta, quien tomó la titulatura faraónica.
Durante el reinado de Piankhy, el reino nubio dominó Tebas. Se trata de una dinastía etíope, también llamada de "los faraones negros". Se tuvo que enfrentar a la dinastía saíta, que organizó una coalición de gobernantes, que fue finalmente derrotada por Piankhy. Este rey toma los modelos y costumbres de los reyes egipcios.
A pesar de que su victoria fue total, permite que algunos gobernantes gobiernen Tanis, Heracléopolis o Hermópolis, aunque sometidos a su poder.
Se produjo entonces una época de paz, y de control sobre todo el territorio. Esto hizo que Piankhy se pudiera concentrar en la construcción del templo de Gebel Barkal, como réplica del de Karnak, y se volviera a la pirámide como forma de enterramiento.
Posteriormente, Shabaka, rey de Nubia, decide intervenir en Egipto más directamente, y se trasladó a Menfis, donde inicia una gran tarea constructiva.
En este tiempo, Egipto deja de apoyar sublevaciones contra Asiria en Palestina, por lo que hay un período de tranquilidad.
En tiempos de Taharka se produce el enfrentamiento entre Egipto y Asiria, logrando Egipto la victoria en un principio, pero ganando la batalla final Asarhadon, que se establece en Menfis, nombrando pequeños reyes en el Delta. Taharka anima rebeliones contra los asirios, y Asurbánipal, sucesor de Asahardon, dirige el ejército contra Egipto haciendo huis a Taharka.
Asurbánipal solo deja en su cargo a Necao de Sais, y a su propio hijo Psamético I. Con ello, el dominio saíta es total. Al morir Necao, Psamético I es rey de Egipto.
En todo momento, todos estos reyes nubios mostraron respeto por las tradiciones faraónicas, construyendo sus templos al estilo egipcio, tanto en Egipto como en Nubia.

Marta Pérez (Akesha)



sábado, 2 de enero de 2016

El culto a los muertos y las innovaciones artísticas en el Reino Nuevo

El culto a los muertos y las innovaciones artísticas

A partir del reinado de Amenhotep I cambió la concepción de los complejos funerarios reales. Así, mientras los reyes eran enterrados en hipogeos en el Valle de los Reyes, el culto funerario se llevaba a cabo en los templos de millones de años o funerarios, separados de las tumbas.
EL mejor conocido es el de Hatshepsut, en Deir el-Bahari, construido en la roca por Senenmut.
Del templo funerario de Amenhotep III se conservan sólo dos colosos de la entrada, conocido como los Colosos de Memnon.
Otros templos funerarios conocidos son los de Seti I en Gurna, el Ramesseum de Ramsés II y el de Medinet Abu de Ramsés III.
Las tumbas reales se encontraban en el Valle de los Reyes, tambíen desde Amenhotep I. Se trata de hipogeos excavados en la roca, con rampas, escaleras salas y pilastras. En la última sala se encontraba el sarcófago con la momia del rey.
Como característica de la dinastía XVIII se construyen con un eje en ángulo recto, aunque en la dinastía XIX se cambian a eje rectilíneo.
El único rey no enterrado en el Valle de los Reyes desde la citada época, es Akhenaton, que fue enterrado en el Wadi Real de Tell el-Amarna.
Los hipogeos de reinas, príncipes y princesas se hallan en el Valle de las Reinas.

Marta Pérez (Akesha)



jueves, 31 de diciembre de 2015

"Momias, Testigos del Pasado"

Aquí os dejo una presentación de fotografías de  la exposición "Momias, Testigos del Pasado", en el Parque de las Ciencias de Granada.  Una parte de la exposición se centra en el análisis de la momia de Otzi, aunque también podemos encontrar momias de distintas procedencias, y una sala específica de momias egipcias. Os publico algunas de las fotografías que realicé en la zona egipcia, que es la que nos interesa. Espero que os guste.



miércoles, 30 de diciembre de 2015

La economía en el Reino Nuevo

La economía en el Reino Nuevo

Los problemas económicos del imperio Nuevo comenzaron con los enormes gastos ocasionados por el culto a Atón y la corte real de Amarna.
Al no haber campañas ni conquistas, tampoco se ingresaban botines ni tributos.
Además, la pérdida del imperio asiático produjo un duro golpe a la economía.
La ruina de los Templos de Amón hizo que aumentara el desempleo, aunque no se produjeron revueltas, ya que el ejército apoyaba al faraón.
Sin embargo, el clero de Amón y la aristocracia sí organizaban complots e insurrecciones contra el rey, pero eran rápidamente sofocadas por el ejército.
Ya en la dinastía XIX se produce una crisis económica, ya que los recursos no llegaban al faraón, sino al templo de Amón, por lo que el Gran Sacerdote manejaba las finanzas.
Al mismo tiempo, se corta el suministro de plata por la caída de los hititas, se pasa a la edad de hierro, y les faltan recursos para comprar el hierro.
La situación económica se agrava y se produce una inflación en tiempos de Ramsés II
En tiempos de Ramsés IV es una familia del alto Egipto la que ocupa los cargos de cobrador de impuestos y de Gran sacerdote de Amón.
Toda esta situación ocasiona una época de miseria, produciéndose levantamientos al final de la dinastía XX:
A la muerte de Ramsés XI, Egipto quedó dividido en el Norte, con capital en Tanis, y el Sur, con capital en Tebas.

Marta Pérez (Akesha)



martes, 29 de diciembre de 2015

La organización del Estado en el Reino Nuevo

La organización del Estado en el Reino Nuevo

En cuanto al faraón, hay que destacar dos elementos, la legitimidad y la amplitud de poderes.
La legitimidad venía por el carácter divino que se transmitía por vía maternal. Este carácter divino venía del deseo de Amón, por lo que era frecuente que el Gran Sacerdote de Amón eligiera al rey.
Ya al final de la dinastía, el poder real se iba debilitando por lo que algunos sacerdotes llegaron a sustituir a los reyes.
En principio, todos los poderes estaban en manos del faraón, pero la amplitud del estado hizo necesaria también la amplitud de poderes hacia los altos funcionarios, que dirigían la administración y el ejército, a cuya cabeza estaba un representante de la familia real.
La política de conquista condujo a la creación de un ejército profesional, formado por egipcios y mercenarios procedentes de otras regiones.
Frecuentemente, los mandos del ejército se hacían cargo del botín y los premios, lo que dio origen a una aristocracia militar. Era tan importante, que algunos de los jefes del ejército llegaron a ser generales.

Marta Pérez (Akesha)


Amón

lunes, 28 de diciembre de 2015

La XX dinastía; Ramsés III y sus sucesores

La XX dinastía; Ramsés III y sus sucesores

El faraón más importante de la XX dinastía es Ramsés III. De su reinado destaca la construcción de su templo funerario en Medinet Abu, en cuyos muros se representan las victorias que, supuestamente, obtuvo sobre sus enemigos, los Pueblos del Mar, a quien Ramsés III derrota en el 8º año de su reinado.
Frenó a los Pueblos del Mar, en la primera batalla naval de Egipto, posiblemente cerca del Delta. Esto indica que las fronteras de Egipto estaban amenazadas y había que defenderlas de invasiones.
A pesar de las victorias, Egipto seguía perdiendo posesiones, reduciendo su imperio al mínimo.
Realmente, las grandes victorias reseñadas por Ramsés III en su templo, se correspondería con pequeñas victorias sobre diversas entidades menores.
Se trató de pequeños pueblos, algunos de ellos que participaban en actos mercenarios o piratas, a los que Ramsés III se refiere como "confederación".
Respecto a los problemas interiores, tuvo que hacer frente a las "Conspiración del harén", en que algunos de sus familiares intentaron asesinarlo, y no se sabe aún si lo consiguieron.
Esta inestabilidad política se extiende a la economía, con unas subidas de precios que ocasionaron disturbios y hambre. Esto provocó que los obreros de Deir el-Medinah no cobraran su salario, y fueran a la primera huelga de la historia.
La situación también está documentada en el Papiro Harris, del reinado de Ramsés IV, que nos informa de la situación del campo y del país en general.
A la muerte de Ramsés III, la situación se deteriora definitivamente, sucediéndose usurpadores y reyes efímeros.
Se produjeron luchas de poder dentro de la familia real y se abandonaron las expediciones fuera del país.
EL último faraón fue Ramsés XI, que destruyó al Gran Sacerdote Amenhotep, poniendo en su puesto a Herihor.
En el Bajo Egipto ascendió Smendes, volviéndose a producir la división de poder entre el Alto y Bajo Egipto. Finaliza así el Reino Nuevo.

Marta Pérez (Akesha)





domingo, 27 de diciembre de 2015

Ramsés II y la Batalla de Kadesh

Ramsés II y la Batalla de Kadesh

El reinado de Ramsés II representa el último apogeo de Egipto, ya que a partir del mismo, Egipto irá perdiendo su imperio, y se sumirá en una crisis política y económica.
Es el principal candidato a ser faraón del Éxodo, construyendo una nueva capital en Pi-Ramsés.
En la primera parte de su reinado, se llevó a cabo una importante política exterior, teniendo que hacer frente en el año 2 a los Pueblos del Mar, que integraría como mercenarios del ejército egipcio.
En el año 5, se enfrentó a los hititas en la Batalla de Kadesh, hecho que Ramsés II grabó por todas partes, en templos y estelas.
Se presentó como el gran vencedor, aunque la realidad es que Ramsés II logró salvar a su ejército de un gran desastre, mientras que los hititas se dedicaban al saqueo.
Logró retirar a su ejército ante la superioridad hitita. El resultado de la batalla fue incierto.
Egipto se benefició de lo que rodeaba al imperio hitita, amenazado por Asiria, Anatolia y pueblos de las montañas, que obligó a Hatti a sellar la paz con Egipto.
Al mismo tiempo, Egipto estaba amenazado pro poblaciones libias, y el reino de Moab.
Con todos estos problemas, Ramsés II y Hattusilis III firmaron la paz, contemplando la extradición de refugiados políticos, Quedaría sellado con el matrimonio de Ramsés II con dos princesas hititas, comenzando una gran actividad diplomática, reseñada en los archivos hititas.
Ramsés II comenzó la construcción de una nueva ciudad en Pi-Ramsés, cerca de Avaris, capital de los hiksos.
La construcción de esta ciudad es una de las principales pruebas para identificar a Ramsés II como el faraón del Éxodo, al ser Pi-Ramsés citada en el relato bíblico. De momento, no hay documentación egipcia que lo corrobore.
Tras asegurar el control de las fronteras, Ramsés II comenzó una gran actividad constructora, que extendió hasta Nubia. Utilizó materiales de monumentos de faraones anteriores.
Construyó los Templos de Abu-Simbel, la tumba de Nefertari, grandes ampliaciones en Karnak, el Ramesseum y un largo etcétera.
Su reinado fue muy largo y tuvo muchos hijos, varios de los cuales murieron antes que su padre, planteando un problema sucesorio.
Lo sucedió Merenptah, que tuvo que hacer frente a grandes problemas exteriores.

Marta Pérez (Akesha)




sábado, 26 de diciembre de 2015

La XIX dinastía: los primeros ramésidas

La XIX dinastía: los primeros ramésidas

La XIX dinastía se inicia con Ramsés I, que pertenecía a una familia de militares.
Estos faraones desarrollaron una activa política militar, haciéndose representar en carro de combate y derrotando a los enemigos.
Amón dirige al faraón en el combate, por lo que adquiere aún más importancia en esta época.
En la dinastía anterior la guerra había sido de expansión, pero en la XIX dinastía, el objetivo es de defensa respecto a los enemigos cercanos y a las incursiones de los libios.
Estos faraones encontraron su principal apoyo en el ejército, intentando limitar el poder del clero de Amón, potenciando otros cultos.
Esta dinastía gobernó Egipto después de la Reforma de Akhenaton y las restauraciones posteriores.
Al contrario que potenciar el papel del faraón como intermediario con la divinidad, aumenta el culto más personal, una relación del pueblo directa con los dioses. Es lo que se llamó la "piedad personal.
La XVIII dinastía terminó con Horemheb que, al no tener herederos, asoció al trono a un militar, que adoptaría dicho nombre de Ramsés I. Su reinado fue muy breve, sin tiempo para desarrollar una política exterior o interior (duró menos de un año). Del mismo destaca su actividad constructora en Abydos. Asoció el trono a Seti I.
Seti I tuvo que continuar la actividad militar en Siria-Palestina, llegando a Kadesh, así como una campaña contra los libios.
Es representado en el campo de batalla, luchando junto al resto del ejército, en vez de golpeando a los enemigos como era costumbre.
Seti I legitimó el derecho de su familia a reinar, representándose junto a su hijo Ramsés II, presentando sus respetos a los antepasados reales. Como consecuencia, nació la Lista Real de Abydos, donde no consta ni Hatshepsut, ni los reye de la época de Amarna.
Este reinado preparó el camino a Ramsés II, fortaleciendo a Egipto para el enfrentamiento con los hititas.

Marta Pérez (Akesha)



Templo de Seti I en Abydos

viernes, 25 de diciembre de 2015

REINO NUEVO: La XIX dinastía: los primeros ramésidas

REINO NUEVO: La XIX dinastía: los primeros ramésidas

La XIX dinastía se inicia con Ramsés I, que pertenecía a una familia de militares.
Estos faraones desarrollaron una activa política militar, haciéndose representar en carro de combate y derrotando a los enemigos.
Amón dirige al faraón en el combate, por lo que adquiere aún más importancia en esta época.
En la dinastía anterior la guerra había sido de expansión, pero en la XIX dinastía, el objetivo es de defensa respecto a los enemigos cercanos y a las incursiones de los libios.
Estos faraones encontraron su principal apoyo en el ejército, intentando limitar el poder del clero de Amón, potenciando otros cultos.
Esta dinastía gobernó Egipto después de la Reforma de Akhenaton y las restauraciones posteriores.
Al contrario que potenciar el papel del faraón como intermediario con la divinidad, aumenta el culto más personal, una relación del pueblo directa con los dioses. Es lo que se llamó la "piedad personal".
La XVIII dinastía terminó con Horemheb que, al no tener herederos, asoció al trono a un militar, que adoptaría dicho nombre de Ramsés I. Su reinado fue muy breve, sin tiempo para desarrollar una política exterior o interior (duró menos de un año). Del mismo destaca su actividad constructora en Abydos. Asoció el trono a Seti I.
Seti I tuvo que continuar la actividad militar en Siria-Palestina, llegando a Kadesh, así como una campaña contra los libios.
Es representado en el campo de batalla, luchando junto al resto del ejército, en vez de golpeando a los enemigos como era costumbre.
Seti I legitimó el derecho de su familia a reinar, representándose junto a su hijo Ramsés II, presentando sus respetos a los antepasados reales. Como consecuencia, nació la Lista Real de Abydos, donde no consta ni Hatshepsut, ni los reye de la época de Amarna.
Este reinado preparó el camino a Ramsés II, fortaleciendo a Egipto para el enfrentamiento con los hititas.

Marta Pérez (Akesha)





Viaje a las tres nuevas tumbas de Egipto

Un interesante vídeo publicado por "EL MUNDO", que nos transporta al Antiguo Egipto, a través de la visita virtual a tres nuevas tumbas, de altos funcionarios de la XVIII Dinastía. Pulsad sobre el enlace y os llevará al vídeo.

Viaje a las tres nuevas tumbas de Egipto

Fragmento de Estela de Amarna con portadores de ofrendas.

Fragmento de Estela con portadores de ofrendas, frutas y flores, encontrado en Amarna, y que actualmente se expone en el maravilloso, aunque poco conocido Museo Petrie, de Londres, un lugar imprescindible para visitar.


jueves, 24 de diciembre de 2015

La restauración del clero de Amón y el fin de la dinastía

REINO NUEVO: La restauración del clero de Amón y el fin de la dinastía

Tras la muerte de Smenkhare llegó al trono de Egipto Tutankhamon, posiblemente familiar de Akhenaton.
Reabrió el templo de Amón en Tebas, reanudando las obras y proclamando su Decreto de Restauración, restableciendo los antiguos cultos.
Amón recupera su importancia, el clero su influencia y los templos sus recursos económicos.
Murió muy joven, a los 18 años, lo que sumió a Egipto en una crisis de poder. No se sabe si murió asesinado o no. A su muerte, su esposa Ankhesenamon, escribió al rey hitita, Suppiluliuma I, pidiéndole a uno de sus hijos como marido y rey de Egipto. Este rey se lo concedió, pero fue asesinado por el camino. En ese momento comenzaron los conflictos entre Egipto y Hatti.
Mientras tanto, Ay ascendió al trono, pudiéndose haber casado con la viuda del rey. Su reinado sólo duró cuatro años.
Tomó el mando Horemheb, general del ejército que no pertenecía la familia real.
Promulgó el decreto de su nombre, en el que se describe la mala situación de Egipto, con una administración corrupta.
En el reto del Mediterráneo, también se estaban produciendo importantes cambios.
Se han hallado pruebas de que, ni durante el reinado de Akhenaton se dejaron de mantener relaciones internacionales.
Termina un período de Egipto muy rápido, tanto en sus reformas como en su vuelta a lo anterior. Fue borrado todo resto de Akhenaton y destruidos sus monumentos. Desapareció de las Listas Reales.

Marta Pérez (Akesha)



miércoles, 23 de diciembre de 2015

Incrustación de cabeza amarniense en Museo Petrie

Maravilloso fragmento de una incrustación de cabeza de Akhenaton o Nefertiti, procedente de Amarna, que se encuentra en la colección del Museo Petrie de Londres.


© Marta Pérez

REINO NUEVO: Amenhotep IV (Akhenaton) y la reforma religiosa

REINO NUEVO: Amenhotep IV (Akhenaton) y la reforma religiosa

Amenhotep IV creció durante el reinado de su padre, Amenhotep III, viviendo el esplendor de Egipto y una época de paz.
Akhenaton solo realizó una campaña en Nubia.
Aún existe debate sobre si existió corregencia o no con su padre, y de cuánto duraría. De haberla habido, su reinado en solitario se habría reducido a 5 años, lo cual es podo probable. Además, no hay pruebas de esta corregencia.
El heredero al trono, su hermano Tutmosis, murió antes que su padre. Para su coronación, Akhenaton ya estaba casado con Nefertiti, mujer muy influyente en este rey.
En el año 3 del reinado hay un cambio en la arquitectura, y en el arte en general, comenzándose a usar el nombre de Atón, y escribiéndolo en dos cartuchos, como si fuera el rey.
Algunas de las principales características de este reinado fueron la importancia de Atón sobre otras divinidades, la importancia de Nefertiti en la participación en los ritos, y el papel del ejército.
Comenzó a construir su tumba en el Valle de los reyes, realizó unos colosos de aspecto andrógino, que llevó a pensar que se trataba de un rey enfermo, y comenzó a construir templos a Atón. Estos templos eran abiertos, desde los que se pudiera ver el disco solar.
Debido a la presión del clero de Amón, se decidió a construir una nueva ciudad, Akhetaton, el horizonte de Atón.
En el quinto año de su reinado, se cambió el nombre de Amenhotep a Akhenaton, y en el sexto se trasladó a la nueva capital. Rodeó la ciudad de estelas fronterizas, que delimitaban la ciudad, y en las que explicaba su decisión de crear la ciudad.
LA ciudad estuvo ocupada durante muy pocos años. Se trataba de un a ciudad muy ordenada, con grandes avenidas y espacios abiertos para jardines y estanques.
Estaba dividida en tres partes: la ciudad norte, la ciudad central y la ciudad sur. En los alrededores estaba la villa de los trabajadores.
Toda la vida de la ciudad dependía de la familia real, que era intermediaria entre el disco solar y el pueblo, formando una triada.
Akhenaton había clausurado los templos de Amón y prohibido su culto. Pero la religión popular seguiría teniendo sus ideas y tradiciones.
La persecución no fue para todos los diose, por lo que no se puede hablar de un monoteísmo.
Todos los cambios de Akhenaton no son producto de una mente enferma, sino, posiblemente, su único error fue hacerlo todo demasiado rápido.
Respecto a su calificación de "pacifista", no tiene razón de se. Su padre no realizó ninguna campaña. Él, sin embargo, realizó una a Nubia.
En el año 12 de su reinado muere se hija, además de desaparecer Nefertiti de las fuentes, y empezar a recibir embajadores en el palacio de Amarna.
En el año 17 de su reinado muere, subiendo al trono Smenkhare, un personaje desconocido del que no se sabe realmente su origen.
Lo sucedió Tutankhamon, quien restableció el orden.

Marta Pérez (Akesha)



martes, 22 de diciembre de 2015

Fragmento de Estela de Amarna en Museo Petrie

Fotografía de un magnífico fragmento de Estela encontrada en Amarna, perteneciente a la colección del Museo Petrie en Londres, 


© Marta Pérez

CURSOS DE EGIPTOLOGÍA EN MÁLAGA

Por fín, a partir del 22 de Febrero de 2016, volveremos a contar en La Térmica, de Málaga, con los profesores Francisco Martín Valentín y Teresa Bedman, del Instituto de Estudios del Antiguo Egipto, con los Cursos de Egiptología que vienen impartiendo en Málaga desde hace varios años, y que van creciendo en número de alumnos en cada edición.

En esta ocasión, comienzan con dos interesantísimos cursos que nos transportarán hasta el lugar y la época de los faraones de Egipto:



1. Historia del antiguo Egipto
Del 22 al 26 de febrero de 2016
Sala 117-2 de 16:30 a 20:30 horas

2. La Religión del Aton: causas y consecuencias

Del 7 al 11 de marzo de 2016
Sala 117-2 de 16:30 a 20:30 horas



Más información y reserva de plazas (limitadas) en: http://www.latermicamalaga.com/curso-de-egiptologia-6/

Reino Nuevo: Amenhotep III y el apogeo de la dinastía XVIII

REINO NUEVO: Amenhotep III y el apogeo de la dinastía XVIII

El reinado de Amenhotep III se caracterizó por la prosperidad y la estabilidad, con un período de paz en que no tuvo que realizar ninguna campaña.
Se dedicó a la actividad constructora, y puso las bases para la reforma de Akhenaton, su hijo.
De su reinado se conservan las obras de Luxor con las escenas de su nacimiento divino.
Construyó un templo de Nubia, dedicado a su esposa Tiye, que participaba en las ceremonias religiosas junto a su esposa. Así mostraba a la familia real como divina.
Destacan también los escarabeos conmemorativos en los que expresa matrimonios y actos políticos.
En definitiva, realizó numerosas construcciones que nos han llegado en muy mal estado, como su templo funerario, del que sólo quedan los colosos (llamados de Memnon).
El comercio y sus relaciones internacionales fueron muy importantes. En algunas de sus estatuas hay inscripciones con referencia al Egeo o Micenas, y se ha hallado abundante cerámica micénica que trata de su reinado.
Se han encontrado numerosas cartas en el archivo de Tell el-Amarna, de contenido diplomático.
Además, continuó la política de matrimonios diplomáticos, realizando numerosas alianzas con los países vecinos.
Las diosas Sekhmet, datadas de su reinado, vinculadas a la guerra y a las enfermedades, pudieron ser fabricadas como protección contra una epidemia de peste.
Con esto llegamos al reinado de Amenhotep IV, Akhenaton.

Marta Pérez (Akesha)





lunes, 21 de diciembre de 2015

Reino Nuevo: Hatshepsut y Tutmosis III

REINO NUEVO:
Hatshepsut y Tutmosis III

Hatshepsut actuaba como regente de Tutmosis III, ya que éste era menor de edad para asumir el trono. Poco después, asumió eta mujer el título de faraón de Egipto.
Su reinado fue pacífico, ayudado porque no existían conflictos en esa época, a pesar de que se le achacó a que una mujer no podía dirigir el ejército, Asca y todo, realizó una importante expedición al País de Punt, descrita en su templo de Deir el-Bahari.
Esta expedición es el reflejo de la necesidad que Egipto tenía de conseguir ciertos productos
Hatshepsut actúa como un faraón, e intenta legitimar su derecho a reinar, incluso cuando Tutmosis III se hace mayor de edad. Por un lado, alega su supuesta corregencia con Tutmosis II. Por otro, relata su "nacimiento divino", engendrada por Amón, en su templo funerario. Por último, grabó en el templo de Karnak cómo su padre la reconocía como rey y solicitaba la bendición de los dioses tebanos.
Hatshepsut se rodeó de personajes muy importantes:
•  Hapuseneb, gran sacerdote de Amón, que la apoyaba.
•  Nesehy, que dirigió la expedición a Punt.
•  Senenmut, un personaje muy especial, arquitecto y consejero, y posible amante de la reina.

Durante el reinado de Hatshepsut, se produjo un período de paz y estabilidad, sin amenazas externas. Esto le permitió realizar una importante política constructiva, durante sus veinte años de reinado, que culminaría con su templo en Deir El-Bahari.
En tiempos de Ramsés II se borró todo resto de su memoria, incluso eliminándola de las Listas Reales.
La sucedió Tutmosis III, n faraón guerrero que tuvo que comenzar su reinado haciendo frente a una coalición de 330 príncipes de Siria-Palestina, encabezada pro Kadesh y apoyada pro Mitanni, a la cual venció, conquistando muchas ciudades. Tutmosis III realizó muchas campañas más, hasta llegar a su guerra contra Mitanni.
Continuó conquistando tierras, pero era difícil controlar lugares tan lejanos, Por ello, firmó un tratado con Mitanni, por el cual delimitaban sus áreas de influencia.
En resumen, en el reinado de Tutmosis III se pasa de expediciones cuya finalidad era sufocar revueltas o cobrar tributos, a grandes conquistas, que exigían un mayor control de la administración.
Para ello se recurría a los matrimonios diplomáticos, así como a la educación de los príncipes para "egipcianizarlos".
Administrativamente dividió el territorio en tres grandes provincias, regidas por gobernadores:
•  Canaán, administrada desde Gaza.
•  Amurru, desde Simurru.
•  Apu, administrada por Kumidu.

Así, Egipto, comenzó a entrar en las dinámicas de política y comercio del Mediterráneo, lo que llevó a un período de paz y prosperidad.
Respecto a la debatida persecución de la memoria de Hatshepsut, según los últimos trabajos, pudo deberse simplemente a una reutilización de los materiales para su actividad constructora, ya al final de su reinado.
Su sucesor fue Amenhotep II, ejemplo de rey atleta. Realizó campañas militares en Siria, y llegó hasta Kadesh, teniendo a Mitanni como su principal problema.
Se habla de cifras exageradas de prisioneros en estas campañas, pudiendo ser debido a que sometían ciudades y se referían al total de sus habitantes.
Derrotó a los Shasu y a los hapiru (población marginal peligrosa).
Fue sucedido por Tutmosis IV, que intensificó sus relaciones con Mitanni, así como se casó con una princesa hitita. Comenzó un largo período de paz en toda la zona. Egipto aumentó, entonces, su actividad constructora, y mejoró los intercambios comerciales.
Aumentó la importancia de Menfis como centro político y administrativo, y Tebas quedó como ciudad religiosa, necrópolis, lugar de ofrendas, y festivales.

Marta Pérez (Akesha)





domingo, 20 de diciembre de 2015

El Reino Nuevo: Ahmosis y los comienzos de la XVIII dinastía

El Reino Nuevo
Ahmosis y los comienzos de la XVIII dinastía

La XVIII dinastía es una de las más conocidas de la historia de Egipto. En ella, y hasta la XXI , los faraones extienden sus fronteras a Siria, Palestina y Nubia, creando un gran imperio.
Comienza con Ahmosis, que, tras la conquista de Avaris, acabó con la dominación de los hicsos, e inició una expansión a Nubia y Siria-Palestina.
La campaña siria-palestina podría haber ocurrido por el deseo de borrar los restos del pasado, cuando los hicsos dominaban Egipto, y por ello los persiguieron y destruyeron sus centros de gobierno.
En Nubia, realizó tres campañas, acabando con el reino de Kush.
Fue una política exterior agresiva, que abrió las puertas para la creación de un imperio, aunque lo hizo a base de pequeñas batallas, no de grandes campañas. Las únicas fuentes para conocer estos datos son las biografías de algunos soldados que relatan estas campañas.
Otra característica del reinado de Ahmose, es que sienta las bases para la importancia que va a tener la mujer respecto al faraón, en el Reino Nuevo.
En su caso, destacan su abuela Tetisheri, su madre Ahotep y su esposa Ahmes-Nefertari.
Respecto a la política constructiva, se dedicó a la construcción y restauración de templos, especialmente el templo de Amón en Karnak.
Su sucesor fue Amenhotep I, cuyo reinado fue muy pacífico, realizando sólo una campaña en Palestina, para afianzar el control.
Continuó con la política de construcción de Ahmose, y fue el primer faraón en separar su tumba de su templo. Se conocen también, de esta época, las primeras composiciones del libro del Amduat, donde se describe el viaje del sol por el inframundo hasta renacer cada mañana.
Le sucedió Tutmosis I, que legitimó el acceso al trono casándose con Ahmose, hemana de Amenhotep I, naciendo de esta unión Hatshepsut.
Tutmosis I comenzó a dar la imagen de faraón guerreo, que extiende las fronteras de Egipto hasta límites nuevos.
Realizó numerosas cacerías, que simbolizaban el domino sobre el medio conquistado.
Su sucesor, Tutmosis II, afirmó el control de Egipto en Nubia. Al morir, y siendo el futuro Tutmosis II menor de edad, lo sucedió en regencia Hatshepsut.

Marta Pérez (Akesha)



sábado, 19 de diciembre de 2015

La dinastía XVII, paralela a las hicsas

La dinastía XVII, paralela a las hicsas

Los hicsos no llegaron más allá de Menfis, siendo Tebas la principal ciudad del Alto Egipto, y dando inicio a la XVII dinastía.
Esta estuvo gobernada por reyes que conocemos poco, pero que no tenían malas relaciones con los hicsos.
Durante el reinado de Ta-Sequenenre pudieron empezar los problemas con los hicsos, hecho avalado por la aparición de su momia con heridas por hacha.
Kamose continuó con las acciones militares, pero murió pronto, siendo sucedido por Ahmose, que conquistó Avaris y sentó las bases de la XVIII dinastía.
Se conocen dos estelas en Karnak que hablan sobre la "guerra de liberación"
Kamose organizó el primero consejo militar de la historia de Egipto, en el que reunió a sus nobles y seguidores, proponiéndoles una acción militar contra los hicsos. Los consejeros no estaban de acuerdo, pero Kamose inició un ataque, con el que llegó a Avaris, aunque sin conquistarla.
Capturó, sin embargo, varios barcos y productos, que nos dan idea de la gran actividad comercial hicsa.
AL morir, lo sucedió Ahmose, que tuvo que esperar a su mayoría de edad para seguir con las guerras que expulsarán a los hicsos.
Respecto a la dominación hicsa, se han aportado otras interpretaciones según las últimas investigaciones. Una de ellas quiere relacionar el final de Avaris con la explosión del volcán Tera, en Santorini, hecho presente en fuentes como el papiro Rhind o un texto del templo de Karnak, en que se habla de una gran nube de polvo, y se hace referencia a una epidemia, posiblemente la peste.
Incluso, en las excavaciones de Avaris se han descubierto restos de piedra volcánica en los niveles arqueológicos que coinciden con la fecha de su destrucción. Se deduce, pues, que a Ahmose le debió costar poco conquistar la ciudad.

Marta Pérez (Akesha)


viernes, 18 de diciembre de 2015

EL SEGUNDO PERÍODO INTERMEDIO: Dinastías Hicsas

EL SEGUNDO PERÍODO INTERMEDIO

La decadencia del Reino Medio y la caída de la XII dinastía
Durante el reinado del penúltimo rey de la dinastía XII, Amenemhat IV, comienza a decaer la prosperidad de Egipto en este período.
Le sucede su esposa o hermana Nefrusobek, iniciándose un rápido declive cuyas consecuencias se reflejarán en la XIII dinastía que según las fuentes, tendrá 70 reyes en 150 años, y que terminará con la descomposición del país y la aparición de la dinastía hicsas.

La XIII dinastía y sus innovaciones
Durante mucho tiempo se consideró a los hicsos como invasores, ya que solo se tenían en cuenta las fuentes egipcias. Se les consideró irrespetuosos con las tradiciones egipcias.
Pero los últimos descubrimientos hechos en Avaris, capital hicsa de Egipto, ha modificado la historia de este período.
Se trata de menos de un siglo en que se interpreta que todo lo que viene de fuera de Egipto es una amenaza.
Las excavaciones actuales han puesto de manifiesto la importancia de tener en cuenta lo que pasaba fuera, para comprender mejor la civilización egipcia.
Los hicsos no llegaron de forma violenta ni destructiva, sino de forma pacífica, frecuentemente apoyados por las autoridades egipcias, que se beneficiaban de sus conocimientos militares, tecnológicos y comerciales. Ellos introdujeron el carro de combate y el arco compuesto.
Se sabe, por su cultura material, que no eran hurritas, pero hay dudas de hasta dónde alcanzó su influencia, si controlaron sólo el Delta o se extendieron.
Actualmente se piensa que se quedaron en el Delta, perviviendo en el Alto Egipto las dinastías indígenas, como la tebana.
La XII dinastía terminó de pronto con Nefrusobek.
La XIII dinastía, poco conocida, contó con más de 50 reyes, con personas de muy variada procedencia.
La XIV dinastía, según Manetón, estuvo compuesta por 76 reyes en 184 años.

Neferhotep I y Sobekhotep IV (dinastía XIII)
Neferhotep I era un personaje de origen plebeyo, que tuvo un largo reinado, con el momento culminante de la XII dinastía.
Según la documentación de la época, la autoridad se ejercía aún en Biblos, y alcanzaba la primera catarata.
Su sucesor fue su hermano Sobekhotep IV, durante cuyo reinado, el gobierno estuvo en manos del visir Iymeru, miembro de la familia de Anju, visir, el personaje más importante de la XIII dinastía.

La dominación hicsa, dinastías XV y XVI
Los reyes hicsos más importantes constituyeron la XV dinastía, o de los "grandes hicsos", formada por seis reyes que reinaron 108 años.
También existieron los "pequeños hicsos", cuyos nombres no fueron conocidos, y que fueron agrupados por Manetón en la XVI dinastía, en parte contemporánea de la XV.
No se sabe exactamente su procedencia, aunque se les relaciona con Siria-Palestina, pudiendo estar su origen en Biblos.
El imperio Hicso abarcaba Egipto y Palestina, estando su capital en Avaris, en el Delta.
Estos hicsos estaban acostumbrados a una vida urbana, que conocía la metalurgia, las rutas comerciales y tenían conocimientos militares, aportando el carro de combate.
Este uso del carro por parte de los egipcios, se volvió con el tiempo contra los hicsos.
Llevaron nombres semitas, en especial cananeos, adoptando los nombres egipcios casi al final de la dinastía.
Aportaron sus conocimientos, costumbres y creencias al pueblo egipcio.
Sabemos poco de los primeros reyes hicsos de la XV dinastía Su fundador fue Salitis, y su sucesor Jacob-her, quienes mantuvieron bajo vasallaje a los últimos reyes de la XVI dinastía y a los primeros de la XVII.
El primer rey hykso bien conocido fue el sucesor de Jacob-her, Jyan, que contaba con una amplia red de relaciones comerciales internacionales.
Su sucesor, Apofis I, reinó más de 40 años. Sostuvo buenas relaciones con los vasallos de la XVII dinastía tebana, casando a su hija con un miembro de la familia real tebana.
En su reinado, se siguió desarrollando el comercio exterior.
Durante el final de su reinado, comenzaron los problemas que desencadenarían la guerra de liberación contra los hicsos.

Marta Pérez (Akesha)








La civilización egipcia y la organización del estado durante el reino medio

La civilización egipcia y la organización del estado durante el reino medio

A pesar de su brevedad, de sólo dos siglos y medio, el imperio medio fue una época muy importante.
Desde el punto de vista de la civilización, es una superación del imperio antiguo, haciéndose más equilibrada y clásica y menos exagerada y colosal.
Aunque las estructuras sociales y administrativas han cambiado poco respecto al imperio antiguo, las reformas administrativas de la XII dinastía son decisivas para reformas posteriores.
Las reformas económicas de la dinastía XII beneficiaron a toda la sociedad egipcia.
Egipto siguió siendo gobernado por faraones durante el reino medio, aunque ya no estaban divinizados.
Ya no es solo el rey el encargado de mantener el orden, la Maat , sino toda la comunidad, pudiendo aspirar todos a la vida eterna.
Además, el rey ya no tiene que rendir cuentas sólo a los dioses, sino también a todo el pueblo.
De todos modos, el rey se considera elegido por los dioses para realizar sus acciones, con el fin de poder legitimar sus actos.
Todos los cambios constantes de esta civilización se reflejan en su literatura en obras como el Ciudadano Elocuente, las Instrucciones de Merikare, Sinuhe el egipcio o la Sátira de los oficios.

Marta Pérez (Akesha)

domingo, 13 de diciembre de 2015

Las relaciones internacionales en el Reino Medio

Las relaciones internacionales en el Reino Medio

Respecto a la política exterior, Mentuhotep II puso las bases para que Egipto recuperara las áreas de influencia del Sinaí y Nubia.
Pero en esta época, la política exterior no se entiende desde el punto de vista militar, sino como de relaciones comerciales.
Su principal esfuerzo lo realiza en Nubia, controlando el acceso tanto a través del Nilo como a través de los oasis.
Estos intercambios comerciales requerían una organización, una marina, y unas infraestructuras.
Se empezaron a construir fortalezas que dieran seguridad a las caravanas comerciales, aunque pronto se convirtieron en zonas de intercambio, debido a la inexistencia de peligros.
Estas fortalezas desaparecieron bajo la presa de Assuan.
Nubia era una región estratégica por sus productos.
Respecto a la relación con Palestina, tuvo que prestar especial atención a las fronteras y estar atento a cualquier cambio, ya que el primer período intermedio ya se había producido la infiltración de asiáticos en el Delta.
Durante mucho tiempo se ha discutido si Egipto llegó a crear un imperio en la región, peroles documentos revelan sólo unas buenas relaciones comerciales, aunque sin presencia egipcia en dichas zonas.
Es un período en que Egipto comienza a ser conocido en el exterior, y en el que este país comienza a formar parte de los circuitos comerciales del Mediterráneo.

Marta Pérez (Akesha)



La dinastía XII: Sesostris III

Sesostris III y el apogeo del reino medio

Durante su reinado se completó el dominio de Nubia, y el establecimiento de fortalezas para asegurar el tráfico comercial.
En política interior, tuvo que acabar con las tensiones que causaban las familias aristocráticas. Para ello eliminó el cargo de visir, y creó res unidades administrativas llamadas Uaret, una para el Alto Egipto, otra para el Bajo Egipto y otra para Nubia. Desaparece el título de nomarca y aparecen los alcaldes.
Al morir el penúltimo rey, Amenemhat IV, la prosperidad de Egipto comenzó a decaer, lo sucedió su hermana o esposa Nefrusobek, terminando con esta dinastía.
Durante la XII dinastía se suceden 70 reyes en 150 años, según fuentes. Se trata de un proceso de descomposición que terminará con la dinastía de los hiksos, un pueblo cananeo, que gobernarán durante el II período intermedio.


Marta Pérez (Akesha)