viernes, 29 de abril de 2016

DANZA EN EL ANTIGUO EGIPTO I

La principal función de las bandas formadas por estos instrumentos,  era acompañar al difunto en su viaje hacia la tumba o tocar en fiestas de los ricos. En el caso de las ceremonias religiosas y procesiones, eran los sacerdotes los que tocaban instrumentos.
También podían tocar por placer. Normalmente el arpa, la lira, la guitarra y la chirimía (tocadas por ambos sexos), la flauta era tocada por hombres, y la pandereta y la darbuka eran tocadas por mujeres. A veces tocaban timbales (crótalos) o mazas cilíndricas para hacer percusión (badajos)
En las reuniones sociales, los músicos ocupaban el centro del salón y frecuentemente se acompañaban de bailarinas o bailarines. La música siempre iba unida a la danza, y se consideraban imprescindibles en cualquier fiesta.
Las primeras alusiones a la danza la vemos en vasijas predinásticas, donde aparecen mujeres danzando.
La danza en el Antiguo Egipto era una sucesión de poses y figuras, en las que los artistas eran hombres y mujeres, juntos o por separado, aunque se prefería la danza femenina por su elegancia. Bailaban a ritmos lentos, que favorecían estas posturas, y otras veces a ritmos rápidos de percusiones o crótalos y palmas. Algunas de las posturas eran semejantes al ballet clásico actual. Si nos fijamos en los registros en relieves, vemos también claramente algunos movimientos relacionados con la actual danza egipcia: caída de cadera (drop), movimientos circulares de cadera, y algunos acrobáticos como saltos o piruetas. La danza no distinguía entre baile y ejercicios gimnásticos
Los estudiosos han llegado a diferenciar seis tipos de danzas: religiosas, no religiosas, de banquetes, de harén, de combate y de la calle.
No era frecuente que las clases más altas interpretaran danzas. Era algo reservado al pueblo, que se ganaba el sustento bailando en las fiestas de los más adinerados. La música y la danza eran indispensables en estas fiestas. También era frecuente enseñar música y danza a los sirvientes de las casas, quienes así podían entretener en las fiestas familiares.
Los campesinos y las clases bajas, en sus propias celebraciones, realizaban danzas muy lejos de la elegancia, y más de pantomima o burla.
Las  bailarinas podían llevar túnicas, tocados y pelucas, o simplemente bailar desnudas con una tira atada a la cadera. Siempre lo hacían descalzas. Entre las danzas de las que se tiene noticia a través de las representaciones en las tumbas y templos.

Marta Pérez (Akesha)



martes, 26 de abril de 2016

Instrumentos musicales en el Antiguo Egipto

Por la propia naturaleza de los diversos instrumentos que utilizaron, por la afición que hacia este arte tenían, y lo metódico de sus procedimientos, es bastante lógico pensar que estudiaron el arte de la música con todo detenimiento.

En los principios de la música sólo se utilizaban instrumentos de percusión, por lo que ésta se componía sólo de ritmos y métrica. Estos instrumentos se utilizaban principalmente para controlar las plagas de las cosechas o invocar favores de la naturaleza como la fertilidad. . Las primeras flautas y chirimías (flautas dobles) fueron inventadas posteriormente, a base de tallitos de juntos. Algunas se han encontrado en enterramientos egipcios.

En el Imperio Antiguo, la música era principalmente religiosa, representada en forma de cánticos que los sacerdotes dedicaban a sus dioses. Los cantos se transmitían de forma oral, por lo que no han quedado evidencias escritas de los mismos. De los instrumentos más utilizados, no nos han llegado muchas piezas, pero sí representaciones en pinturas y relieves, e indudablemente guardan relación con algunos instrumentos mesopotámicos.

Del mismo modo, desde muy antiguo están representadas en estatuas  las  guitarras de tres cuerdas. Esto supone un gran avance, ya que para aprender a sacar sonido de este instrumento, hace falta un gran conocimiento científico. Antes aún se utilizaba el arpa y la lira, ya que es más fácil sacar sonidos de instrumentos con mayor número de  cuerdas.
Los músicos conocían la armonía de los instrumentos, de las voces y de las voces con instrumentos. Por tanto, y apoyándonos en las representaciones en relieves o pinturas, podemos afirmar que sus bandas estaban formadas por multitud de instrumentos musicales, además de el canto de un solista y un coro. Normalmente los coristas eran ciegos.

Entre estos instrumentos estaban:

CUERDA

-        Arpa (ben), de tamaños y decoraciones muy variadas a lo largo del tiempo. Una de las más antiguas se encontró en Gizah y riene más de 4000 años.
-        Liras, igualmente de forma y decoración muy variada. Se usaban como acompañamiento de la voz.
-        Guitarras de tres cuerdas, citadas anteriormente.

VIENTO

-        Flauta (seba) de caña
-        Flauta doble (met), también llamada chimirria. Con una caña para los sonidos graves y otra para los agudos.
-        Trompetas, sólo para ceremonias militares o religiosas.

PERCUSIÓN

-        Sonajeros
-        Panderetas
-        Varillas que chocaban entre sí
-        Sistros, instrumentos sagrados dedicados a la diosa Hathor.
-        Tambores tubulares (seben), que solían ir colgados al hombro para ser tocados en marcha.

-        Tambor con palillos, similar al actual.



Marta Pérez (Akesha)

sábado, 23 de abril de 2016

FUNCIONES DE LA MÚSICA EN EL ANTIGUO EGIPTO

Desde el principio de la historia de la humanidad, la música, en sus diferentes facetas, ha estado presente en la vida cotidiana, en las celebraciones y en rituales de todo tipo. Sería muy interesante estudiar la evolución de la música desde sus inicios, durante toda la historia, pero nos centraremos en la música en el Antiguo Egipto, donde la primera teoría musical se remonta a 3150 a.C.
Los egipcios eran muy aficionados a la música, cuyo estudio se basaba en principios científicos.
Según el historiador Diodoro, la música era muy cultivada por los sacerdotes egipcios, que tenían grandes conocimientos de ciencia. Según ellos, los orígenes de la música hay que buscarla en los dioses.
Vamos a ver las funciones de la música en el Antiguo Egipto:

1.- En primer lugar, para los egipcios, la música era la “fuerza creadora del universo”, por ello no dejaban nada al azar o a la improvisación, sino que buscaban la perfección, que favorecía la Maat, el equilibrio que regía sus vidas. Se trataba de una estrecha relación entre la cosmología de dioses y la música.
Por tanto, el músico estaba considerado un astrónomo, y era un personaje tan importante, que  en el Imperio Antiguo era el único artista que se enterraba en necrópolis reales. Pero esta costumbre fue desapareciendo posteriormente.
 Prueba de este interés es la amplia representación de músicos tocando variados instrumentos en tumbas y elementos de decoración, e incluso las representaciones de danza en las armas rituales.

2.- En los Templos, las lecturas diarias, se cree que podría recitarse de forma cantada, sirviendo la música de vehículo hacia los dioses. Además se efectuaban cantos y danzas dedicadas ellos, por grupos de cantantes y bailarinas. Especialmente destacaban los cultos a Hat-Hor, que era la diosa de la música y la danza, entre otros epítetos.

3.- La música era utilizada también para animar y marcar el ritmo de trabajo a los constructores.

4.- En el ámbito militar, la música era utilizada como forma de comunicación en el campo de batalla. 

Cabe destacar también la función terapéutica de la música. El signo jeroglífico que representaba la palabra "música"  (Ihy) era el mismo que representaba las palabras "alegría y bienestar".

 En algunos papiros médicos egipcios de 2600 años de antigüedad se habla de cánticos e interpretaciones musicales para curar diversas enfermedades o ayudar en los problemas de fertilidad femenina. Por ejemplo, en los papiros médicos de Kahum se hace referencia a la influencia beneficiosa de la música en el cuerpo humano.

Según autores griegos, los egipcios enseñaban música a otros pueblos, entre ellos al griego, siendo al parecer los músicos alejandrinos los más hábiles en su género. 

 Platón se refería a la música en el Antiguo Egipto como de gran utilidad por sus beneficiosos efectos sobre la mente de los jóvenes.  Aún hoy, es conocido el beneficio de la música para la salud y la mente.


Marta Pérez (Akesha)

jueves, 21 de abril de 2016

AL FIN SE HA PUBLICADO EL LIBRO "NEHEH"

Queridos soñadores, al fin ha visto la luz el libro que los administradores de Egiptodreams, Francisco Ramos León y Marta Pérez Torres, hemos escrito para que los niños se inicien en esta maravillosa cultura. De la mano de unos dioses, Neheh realizará un viaje fascinante por el Antiguo Egipto.
El libro es digital, podéis descargarlo de esta PAGINA.
Esperamos que os guste. Sed felices!!!!

martes, 12 de abril de 2016

No me puedo resistir...

No me puedo resistir... a publicar mi fotografía justo antes de entrar a la Tumba de Tutankhamon. Fue un viaje inolvidable.


lunes, 11 de abril de 2016

domingo, 10 de abril de 2016

El Antiguo Egipto en el CIne

Ayer sábado 9 de Abril, se celebró  un Encuentro sobre el Antiguo Egipto en el Cine,  en el Ateneo de Málaga, organizado por el MaF para el Festival de Cine de Málaga 2016, y dirigido por Mª Ángeles Pulido, en el que participaron un grupo de estudiosos del Antiguo Egipto, y donde el egiptólogo  José Miguel Parra presentó su nuevo libro "La vida cotidiana en el Antiguo Egipto".
El lleno fue total y la noche culminó en una agradable velada de cena, cine y egiptología.


jueves, 7 de abril de 2016

TUTANKHAMON DE UN VISTAZO

Y para terminar con la serie de posts sobre Tutankhamon, os dejo el enlace a mi conferencia que tuvo lugar  el día 15 de Julio de 2015 en el Museo del Patrimonio de Málaga. En ella cuento lo que he ido publicando en mis posts, y mucho más..... Espero que os guste.





Marta Pérez (Akesha)

miércoles, 6 de abril de 2016

EL ANTIGUO EGIPTO EN EL CINE (MaF)

Este sábado, en el Ateneo, tendrá lugar una interesante actividad, dentro de las programadas para el Festival de Cine de Málaga, en la que podréis conocer un poco más sobre la presencia del Antiguo Egipto en el cine desde sus comienzos. La directora del proyecto, Mª Ángeles Pulido, iniciará el evento, participando a continuación varios ponentes (en la foto) que analizarán distintos aspectos del tema. Por último, tendremos el honor de contar en el Encuentro con el egiptólogo José Miguel Parra. Entrada libre y gratuíta hasta completar aforo. Más información en el cartel anunciador.


De izquierda a derecha: Belén Casado, Mª Ángeles Pulido (directora), José Barroso,Alicia Fernández y Marta Pérez. Participa también Daniel Reguera.


lunes, 4 de abril de 2016

LAS AUTOPSIAS DE TUTANKHAMON

El 11 de noviembre de 1923 el Dr. Douglas E. Derry, Profesor de Anatomía de la Universidad de El Cairo, comenzó la autopsia de la momia. Con ellos estaban Carter, el fotógrafo Harry Burton  y varios invitados egipcios y europeos.
Una vez parafinadas las vendas, Derry dió un corte vertical desde la parte superior del tórax hasta los pies para dividir las capas de endurecidas vendas por la mitad y separarlas más fácilmente. La momia del Faraón constituyó una desilusión para los investigadores debido a su mal estado de conservación, precisamente por el exceso de ungüentos inapropiados que le habían puesto los embalsamadores.
El químico Lucas anotó que "el color negruzco de la momia era el resultado de alguna clase de combustión lenta y espontánea en la cual, casi con certeza, los cultivos de hongos habían desempeñado su papel". La carbonización había llegado hasta los huesos.
Entre las vendas de lino había un sinnúmero de joyas, amuletos, símbolos que producían un aislamiento mágico para proteger el cuerpo. Apareció un total de 143 de ellos.
Se pudo apreciar que aún no tenía fundidas la mayor parte de las metáfisis de los huesos largos lo que permitió establecer la edad en el momento de la muerte entre 18 y 19 años.
La extraña forma de la cabeza, advertida por Derry, era similar a la hallada en el cráneo de Amenhotep IV/Akenatón, lo que da como probable una relación de parentesco de los dos reyes.

En la tumba de Tutankhamón aparecieron en un armario dos pequeños ataúdes. Dentro de cada uno había otro recubierto por láminas de oro.
Y en el interior de éstos había pequeños fetos momificados. Uno medía 30 cm de longitud, muy bien conservado con su máscara facial. La otra momia fetal estaba peor conservada, medía 39.5 cm de longitud y no llevaba máscara.

Douglas Derry realizó la autopsia de las dos pequeñas momias en 1932. Una parecía una hembra de 25.75 cm de longitud con el cordón umbilical cortado a ras de la piel del abdomen. La otra momia midió 36.1 cm de longitud y parecía también de niña, sietemesina, en peor estado de conservación, aunque tenía cejas y pestañas, los ojos abiertos y había sido embalsamada con el cráneo relleno de telas empapadas en sal, y con una incisión pequeña en la región inguinal por la que se había introducido tela empapada también en sal.
Las radiografías tomadas por el equipo del Dr. Harrison mostraron en la segunda momia la llamada "Deformación de Sprengel", con la escápula derecha alta, espina bífida y escoliosis. Según este equipo, la edad era ya de un feto a término.
Se han considerado ambas como hijas de Tutankhamón. El estudio del DNA podría confirmarlo.

No vamos a extendernos más en este tema, sólo dar unas pinceladas sobre la autopsia realizada por el Dr. Boyer, el cual descubrió problemas graves de espalda en la momia del rey.

 También descubrió unos huesos sueltos dentro del cráneo, que le hizo pensar que murió de un golpe en la cabeza. Más tarde se demostró que esas roturas se produjeron durante el embalsamamiento o el desvendamiento de la momia.


El ministerio de Cultura egipcio encargó a un equipo de expertos realizar un completo examen a la momia, incluido un TAC, pruebas que se empezaron a realizar el 5 de enero de 2005.

En sus conclusiones, publicadas en un documento de cinco páginas, los expertos revelan que no han hallado señales de que el faraón muriera por un golpe en la nuca, como se sostenía hasta ahora. Además, destacan que Tutankhamon habría fallecido a los 19 años, y que los análisis de sus huesos confirman que gozaba de buena salud y atención médica, y que además recibió una buena alimentación durante su infancia.

Los expertos observaron que la espina dorsal tenía una posición anómala, pero descartan que el faraón sufriera algún tipo de enfermedad congénita, y se decantan por la opción de que la fractura se produjera o bien durante el embalsamamiento o bien tras ser descubierta la momia y manipulada.

Fotografía: Harry Burton


Marta Pérez (Akesha)

jueves, 31 de marzo de 2016

EL ADN DE TUTANKHAMON : ¿Quiénes fueron sus padres?

Padres de Tutankhamon: Estudio del  ADN

Zahi Hawass realizó en 2010 un estudio del ADN del Rey, para intentar descifrar este enigma.
En primer lugar, haré algunos comentarios breves sobre el ADN, para comprender mejor los resultados:
-        El ADN es una molécula donde está toda la información genética de una persona, y qe configura las características de cada individuo. Esta molécula se conserva muchos años en partes del cuerpo como los huesos, dientes, piel, uñas o cabellos.
-        Existen tres tipos de ADN:
-        ADN mitocondrial: da la línea de ascendencia materna, se conserva muy bien.
-        ADN del cromosoma Y: da la línea de ascendencia paterna y es exclusivo de los varones. Se conserva mal, pues es muy sensible.
-        ADN autosómico: procede de ambos padres, es único en cada persona. Dura poco.

-        El ADN antiguo es muy difícil de estudiar, ya que suele ser escaso, estar muy deteriorado y  contaminado por contacto con humanos y objetos.

Zahi Hawass comenzó los estudios de ADN en momias, intentando organizar los lazos familiares de varias momias, pero sobre todo los de la familia de Tutankhamon. 
-        En primer lugar se estudiaron las momias masculinas, con el fin de determinar la línea paterna, ya que es posible averiguar el linaje de la momia, pero no su parentesco exacto. Se comenzó el estudio por momias conocidas, como la de Yuya,  Amenhotep III,  la encontrada en la Kv 55 (probablemente Akhenaton) y la de Tutankhamon. Como resultado se concluyó que todas ellas son del mismo linaje.
-        En segundo lugar se estudió la ascendencia materna, mediante las momias de Tuya, Tiye y una joven momia desconocida, probablemente Satamon hija de Amenhotep III, que es por la que apuesta el arqueólogo, como probable madre de Tutankhamon.

Después de ser publicadas las conclusiones del estudio, un equipo de investigación de biología molecular y genética danés, no está de acuerdo con los resultados, debido a que el ADN es muy antiguo y está muy deteriorado, y contaminado por las autopsias y expolios que ha sufrido la momia de Tutankhamon desde su descubrimiento.

En la actualidad hay técnicas más modernas que podían ofrecer luz sobre esta familia, pero no se permite hacer más estudios a lo que queda de la momia.

Si tenemos en cuenta los últimos descubrimientos citados de Martín Valentín, de corregencia larga entre Amenhotep III y IV, la línea de tiempo se acortaría en 10 años, por lo que Tutankhamon sería hijo de Amenhotep III y hermano de Amenhotep IV Akhenaton. Esta teoría estaría respaldada por la inscripción que hay en el león del Templo de Soleb, perteneciente a Amenhotep III,  en la que también habla de "el hijo del Rey, de su cuerpo, su amado Tut-anj-Amón".

Pero de los estudios recientes efectuados a la momia del Rey, nos quedan otros resultados:

-        Genes de malaria.
-        Una herida con necrosis en la rodilla izquierda.
-        Paladar deforme.
-        Problemas cardiovasculares.
-        Trastornos óseos.
-        Infecciones dentales.
-        Pie izquierdo zambo.


Como curiosidad sobre los estudios de ADN, realizados por el instituto IGENEA, de Zurich, ha reconstruido el perfil genético de Tutankhamón. Han descubierto que el 70% de  los españoles tienen un ancestro común con el rey. Curiosamente, sólo un 1% de los egipcios lo tienen.

Marta Pérez (Akesha)


lunes, 28 de marzo de 2016

HOWARD CARTER: El Descubridor de la Tumba de Tutankhamon

HOWARD CARTER: El Descubridor de la Tumba de Tutankhamon

Nació en Inglaterra el 9 de Mayo de 1.874. Sus padres eran Samuel y Martha Joyce Carter. Era el menor de 11 hermanos, y su padre era un pintor reconocido en Gran Bretaña.

Carter era un hombre solitario, excéntrico, amante de la naturaleza y de los largos paseos. Muy inteligente y gran artista, aunque no pudo terminar sus estudios por enfermedad. Nunca se casó, pero se le conoce una amante.

Desde niño, su padre lo relacionó con una familia de aristócratas, amantes de la cultura del Antiguo Egipto, los cuales le transmitieron el interés por este país. Fueron los primeros que le dieron la oportunidad de viajar a Egipto. Con su recomendación, además de su facilidad para el dibujo, le consiguieron un puesto en una excavación. Con sólo 17 años, y tras un corto período de formación, de tres meses, en el Museo Británico, comenzó su aventura.

En 1.891 llegó a Alejandría y tras visitar El Cairo, fue hacia la excavación. Allí trabajó bajo el mando de Petrie, del que aprendió mucho en el campo de la arqueología.

Cuando consideró que era capaz de trabajar como arqueólogo, se fue a Luxor. Desde allí, fue contratado para restaurar los relieves del templo de la reina Hatshepsut. Era tan bueno en su trabajo, que se ganó un buen nombre en este campo.

 

 

En 1.899 conoció a Maspero, jefe de antigüedades egipcias, que, sabiendo el talento que tenía Carter, lo nombró inspector jefe de antigüedades del Alto Egipto. Su espacio de trabajo abarcaba monumentos tan conocidos como el Templo de Abu Simbel, Luxor, Karnak, Philae y el Valle de los Reyes. Su misión era proteger los monumentos de la destrucción y de los ladrones y expoliadores, así como facilitar el acceso a éstos a los turistas.

Tras 5 años, lo nombraron inspector jefe de antigüedades del Bajo Egipto, trabajando en El Cairo, Giza y Saqqara, entre otros lugares arqueológicos. En Saqqara, tuvo problemas con un grupo de franceses y sus trabajadores, ante lo cual, apoyó a éstos últimos. Carter siempre hacía lo que creía justo, sin tener en cuenta qué era lo que se esperaba de él. Tras el incidente, dimitió del cargo y se dedicó a la pintura y la guía de turistas por el territorio egipcio.

Tres años más tarde conoció al conde de Carnavon, quien, en 1.903, le contrató como el hombre más idóneo para llevar a cabo una excavación financiada por él. Durante varios años, realizaron diversos trabajos, en diferentes lugares, aunque su sueño era el Valle de los Reyes. Esta zona estaba acaparada por los americanos, bajo el mando de Theodor Davis, que tenía la exclusividad.

Esperaban encontrar alguna tumba intacta, ya que nunca se había descubierto ninguna. Durante sus excavaciones, estalló la Primera Guerra Mundial, y tuvieron que prestar servicios a su país, con lo que se paralizaron los trabajos.

En 1.917 Davis terminó en el Valle de los Reyes, y pudieron empezar a excavar allí. Carter sabía que aún quedaba por hallar la tumba de Tutanjamon, y no perdía la esperanza. Descubrieron un foso con numerosos objetos con el nombre de Tutanjamon, pero no era la tumba real, aunque debía estar cerca, según las evidencias.

Peinaron el Valle, entre las tumbas de Ramsés VI, Merenptah y Ramsés II, buscando una entrada. En 1.922, tras cinco años de excavación, una fortuna invertida y sin resultados palpables, Lord Carnavon decidió abandonar. Pero Carter lo convenció para terminar la excavación.

El siguiente otoño se reanudó, y, accidentalmente, se descubrió un escalón. Excavando, llegaron a una puerta cerrada en la que había sellos reales aparentemente intactos. Envió un telegrama a Lord Carnavon, que decía lo siguiente:

 

"Por fin hemos hecho un gran descubrimiento en el Valle. Una tumba magnífica con sellos intactos, recuperados para su legada. Felicidades. Carter". (Telegrama de Howard Carter a Lord Carnavon)

 

 

El conde y su hija Evelin fueron a Egipto de inmediato, y tras un viaje de más de dos semanas, llegaron a la excavación. Al retirar los escombros, descubrieron el sello que decía "Tutanjamon". Imagino el sentimiento que invadiría a aquellos hombres al ver por fin el fruto de sus diez años de trabajo en excavaciones, al sentir que habían encontrado la primera tumba intacta del Antiguo Egipto. Ver objetos que nadie había visto en milenios, tocarlos, abrir puertas selladas…debió ser impresionante.

Al traspasar la puerta, tuvieron que despejar todo un pasillo de escombros, llegando hasta otra puerta. Carter la agujereó con una barra de hierro. Con una vela, pudo ver poco a poco el interior:

 

"Al principio no podía ver nada. El aire caliente que escapaba de la cámara del tesoro, hacía vacilar la llama de la vela. Pero luego mis ojos se fueron acostumbrando a la luz. Detalles del interior de la sala fueron emergiendo lentamente de la neblina. Extraños animales, estatuas…y oro, por todas partes el brillo del oro…" (Howard Carter).

 

Ampliaron el agujero y entraron todos. Vieron el tesoro más grande descubierto hasta el momento:

"El día de los días. El más maravilloso que he vivido y que seguramente viviré jamás" (Howard Carter).

 

Probablemente esa noche no dormirían, imaginando, peguntándose miles de cosas, soñando despiertos con tros tiempos…

 La tumba sería abierta oficialmente tres días más tarde por las autoridades egipcias, no sin antes volver a ser visitada clandestinamente por Carter y sus colegas. Éste, Lord Carnavon, Evelin y otro colega, atravesaron en secreto la última pared, por un agujero, para descubrir el enorme sarcófago dorado.

El 29 de noviembre de 1.922 fue la apertura oficial de la tumba, con gran publicidad y expectación en todo el mundo.

Carter organizó un grupo de arqueólogos magnífico, con el que seguir excavando la tumba, sacando y catalogando cada objeto de su interior, con descubrimientos casi diarios de nuevas piezas.

A su vez, era acosado por la prensa, y los turistas, lo que no iba en absoluto con la personalidad del arqueólogo. Por otro lado, comenzó una batalla entre la expedición de Carter y las autoridades egipcias sobre el control del proyecto y de los objetos encontrados en la excavación. Todo esto le hacía perder el control de la situación.
Para empeorar la situación, se unió la leyenda de la maldición, tras la repentina muerte de Lord Carnavon por la picadura de un insecto que le provocó fiebres e infección en la sangre. Murió el 6 de abril de 1.923, a los 57 años.

Carter estaba solo para abrir el gran sarcófago dorado. Corrió los cerrojos, rompió el sello, y entró en la cámara. Una tras otra, fueron abriendo las cuatro cajas hasta llegar al sarcófago de cuarcita. El 24 de Febrero de 1.924, se abrió la tapa de granito del sarcófago, y tras apartar numerosas vendas de lino, llegaron hasta la máscara de oro de Tutanjamon. 

El gobierno egipcio no dejaba de presionar por el control, hasta que, por diversas razones, le quitaron la licencia para excavar. Carter se dedicó a dar conferencias por Europa y América.

En 1.925 regresó a Luxor. El gobierno había cambiado, y deseaban que Carter retomara la excavación. La única condición era que el tesoro se quedara en Egipto. Carter accedió, ya que su interés era científico.

Continuó, abriendo el sarcófago y realizando una autopsia de la momia. Tutankhamon era un hombre muy alto (1´85 m) y muy delgado, de unos 18 años.

Carter siguió unos siete años más en el proyecto, descubriendo y catalogando numerosos objetos. Tras el fin de la excavación, regresó a Londres, donde se dedicó a negociar con antigüedades y a dar conferencias. El gobierno británico nunca valoró ni recompensó el trabajo de Carter.

El 2 de Marzo de 1.939, murió en la sola compañía de una sobrina.

Howard Carter nos ayudó a saber un poco más sobre el faraón niño. Lejos de ser un cazador de recompensas, fue un magnífico egiptólogo a quien al final, todos abandonaron. Pero se fue al otro mundo habiendo cumplido su sueño, y eso, es algo por lo que merece la pena vivir.

Podéis ver  un vídeo muy interesante llamado "Howard Carter, triunfo y tesoro, aunque tendréis que ir accediendo a cada una de las cuatro partes que lo forman. Os dejo el enlace a la primera parte:



Marta Pérez (Akesha)


jueves, 24 de marzo de 2016

RESTOS ARQUEOLÓGICOS DEL REINADO DE TUTANKHAMON

Tutankhamon dejó más restos arqueológicos que los encontrados en su tumba.
Fue un período muy rico e interesante en lo que al arte se refiere, ya que convivieron los estilos amárnico (época de Akhenaton) y menfita, en su vuelta a la ortodoxia, pudiendo los artistas crear en un estilo u otro, libremente.
Por otro lado, también fue un importante período reconstructivo, tras los años del faraón hereje, y tras  la devastación de monumentos que supuso el cambio.
Aunque muchos de los monumentos construidos por Tutankhamon fueron usurpados por reyes posteriores.
Un resto interesante es una  Estela, en la que, a pesar de haber sido encontrada en Amarna, aparece nuestro joven rey haciendo ofrendas a Amón y Mut, dioses que habían sido prohibidos por Akhenaton.
Vayamos ahora al  Templo de Karnak,  llamado el Ipet sut, "el lugar más venerado". Fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1979 por la UNESCO.  Es el conjunto de templos más grande de Egipto y el recinto religioso más grande del mundo.La Avenida de los Carneros en el interior de este complejo, cerca del Templo de Mut, y que ha sido atribuida a este rey.

También dentro del complejo de Karnak encontramos numerosas estatuas, algunas de ellas colosales, bien directamente del rey, o del dios Amón con el rostro de Tutankhamon, como las que vemos en esta diapositiva. Algunas de ellas fueron usurpadas por Horemheb.
Realizó dos construcciones en el interior del complejo, que fueron derrumbadas, y de las que quedan bloques sueltos.

Y, como ocurre con muchos restos arqueológicos, hay piezas en Museos de todo el mundo, que fueron sacadas legal o ilegalmente de Egipto, y que, independientemente de lo que nos parezca moralmente, están perfectamente conservadas.

Museos como el British, el Louvre o el Metropolitan de Nueva York conservan estatuas o restos de esculturas de Tutankhamon. Aunque la mayor colección se encuentra en el Museo de El Cairo, donde se encuentra el Tesoro descubierto por Howard Carter, y del que vamos a ver un montaje de 3 minutos en imágenes.

Marta Pérez (Akesha)


lunes, 21 de marzo de 2016

LA TUMBA DE TUTANKHAMON: "Veo cosas maravillosas"

El hombre que hizo posible que podamos la Tumba y el Tesoro de Tutankhamon ahora es Howard Carter, un dibujante que llevó Petrie en sus excavaciones para documentar los descubrimientos. Cuando otro egiptólogo, Maspero lo conoció, vio su valía y lo nombró inspector de monumentos del Alto Egipto, aunque un altercado con unos turistas lo hizo dimitir, y pasar meses ganándose la vida al servicio de otros egiptólogos. Pero conoció a Lord Carnarvon, un rico Conde que confió en él y que desde 1907 hasta 1922 invirtió su dinero en diversas excavaciones a lo largo de todo Egipto, que le reportaron una importante colección de antigüedades, y no menos problemas económicos. Justo cuando el conde iba a abandonar su financiación, y Carter iba a pagar una temporada más de su propio bolsillo, el 4 de noviembre de 1922, apareció un escalón en el Valle de los Reyes, justo por debajo de la tumba de Ramsés VI. Comenzaron a excavar y descubrieron que al final de esos doce escalones descendentes, había un muro cubierto de grandes sellos ovalados. Carter no pudo encontrar el nombre, pero sí se dio cuenta de que pertenecía a algún personaje de la famosa dinastía XVIII. En ese momento avisó a Lord Carnarvon, y tuvo que rellenar la escalera de nuevo, para esperar la venida del conde, que se produjo el 23 de noviembre. Se reanudó el trabajo y al final de la escalera se pudo ver el cartucho con el nombre de Tutankhamon.
Imaginaos la emoción del equipo! Aunque se desilusionaron al ver que en la parte superior izquierda se notaba que habían abierto un agujero y lo habían vuelto a tapar. Señal de que la tumba ya había sido violada.
Quitaron la pared, limpiaron un largo corredor lleno de cascotes y encontraron otra tapia, con las mismas señales de reparación que la anterior, y con los sellos típicos de la necrópolis.
Entre los componentes del equipo había nombres tan conocidos como el fotógrafo Harry Burton, el profesor Newberry, Henry Breasted o Gardiner, el de la lista de los jeroglíficos.
Carter hizo un agujero en la puerta sellada, y metió la vela encendida por si veía algo. En ese momento, pronunció las famosas palabras a Lord Carnarvon: “Veo cosas maravillosas”.
Abrieron la pared y entraron en la antecámara, repleta de valiosos objetos.

En la antecámara, había cientos de objetos apilados sin ningún orden.
A pesar de las opiniones en contra de personas como Zahi Hawass, el vaciado de la tumba fue cuidadoso y metódico, fotografiando, los objetos in situ, sacándolos cuidadosamente y catalogándolos, describiéndolos, fotografiándolos y dibujándolos, restaurándolos y conservándolos en la tumba vacía de Ramsés XI, embalándolos con sumo cuidado y transportándolos al Museo de El Cairo. Lo mismo ocurrió con los objetos hallados en la cámara del tesoro, la Anexa y la Cámara sepulcral.

En esta última se hallaba una capilla que ocupaba casi toda la estancia.

Dentro de la cual había otras dos capillas doradas, y un sarcófago de granito rosa, que contenía los tres ataúdes antropomorfos. 

En el siguiente enlace podéis ver muchísimas fotografías originales de Harry Burton, de la Tumba de Tutankhamon recién abierta:


Marta Pérez (Akesha)


viernes, 18 de marzo de 2016

Los hombres del Rey Tut

Los hombres del Rey Tut

Al ser tan joven, el rey no tomaba las decisiones, sino que estaba rodeado por una serie de personajes que lo hacían por él:
-        Ay, personaje muy importante, unido a la familia real desde Amenhotep III y probable padre de Nefertiti. Principal consejero de Tutankhamon y heredero del trono, a su muerte.
-        Horemheb, general del rey, que reafirmó el poder egipcio en el extranjero y aseguró los tributos a Egipto. Sucedió a Ay como faraón.
-        Nakhmin, pariente de Ay, y militar como Horemheb. Podría haber sido faraón de no haber sido por Horemheb.
-        Maya, personaje muy cercano al rey, supervisor del Tesoro y del cementerio real.

Todos ellos formaban el círculo interno del rey, los que realmente llevaban las riendas del país.

Marta Pérez (Akesha)


martes, 15 de marzo de 2016

¿QUIÉN ERA TUTANKAMON?

Tutankamon

Existen muy pocos datos sobre la vida y el reinado de este faraón, aunque ha llegado a ser uno de los más conocidos de la historia, gracias al descubrimiento de su tumba, y de los grandes tesoros que guardaba en ella.

 No se sabe exactamente el año y lugar de su nacimiento, aunque fue en el siglo XIV AC. Parece improbable que fuera en Ajetatón, ya que no ha parecido allí ninguna referencia a un príncipe, y sí muchas a las princesas, hijas de Ajenatón.

 Nos puede dar una pista el saber dónde está enterrada Maia, su nodriza, cuya tumba apareció en Menfis. Es muy probable que viviera allí y lo criada en esta ciudad.

 Respecto a sus padres, sigue siendo un gran misterio, a pesar de las numerosas pruebas que le han hecho a su momia a través de los años. Algunos egiptólogos creen que el faraón niño era hijo de Ajenatón, y una esposa secundaria llamada Kiya.

 Otros piensan que Tutankamón era hijo de Amenhotep III y Tiy, y en consecuencia, hermano de Ajenatón. Cabe resaltar que en la tumba de Tutanjamón apareció un pequeño sarcófago con un mechón de pelo de la reina Tiy, por lo que, de una u otra forma, debió estar muy unido a ella.

 Lo que si está claro es que era de sangre real, como se desprende de un relieve de Ashmunein: "El hijo del rey, de su cuerpo, su amado Tut-Ank-Atón".

 Es muy posible que desde Menfis fuera llevado a Ajetatón, donde sería educado como Tutanjatón (viva imagen de Atón, título con el que también se conocía a Amenhotep III).

Aproximadamente a los 9 años de edad, se casó con Anjeseepaton, la hija de Ajenatón y Nefertiti, unos años mayor que él.

 En la época en que vivió este rey, Egipto era muy rico. Se exportaban piedras preciosas y metales nobles de todas las regiones cercanas. Años antes, Ajenatón había abandonado el culto a Amón y otros dioses, cerrando templos, expulsando a los sacerdotes, perseguido la religión politeísta y creado una nueva ciudad, Ajetatón, el "Horizonte de Atón".

 Hacia el año 1.333 AC., Tutankatón fue coronado rey de Egipto, contando, aproximadamente, con sólo 9 años de edad. En esta época, Egipto estaba en guerra contra los hititas en las fronteras del norte. Los detractores del rey le echaban la culpa al atonismo, que hizo que el rey se descuidara de los asuntos exteriores.

 La corrupción estaba presente en todo el país, llegando a cobrar impuestos insoportables y confiscando bienes de quienes no los podían pagar. En medio de este panorama, Tutanjatón empezó su reinado. Posiblemente fuera elegido por grupos que tenían la intención de manipular al rey para cumplir sus propósitos. Se trataba de un niño que no era consciente de la situación.

 Bajo presión de los sacerdotes de Amón, restableció el culto a este dios, reabrió y restauró los templos abandonados, devolvió sus riquezas y privilegios a los sacerdotes y cambió su nombre y el de su esposa por los de Tutanjamón y Anjesenamón.

 Todo este proceso se llevó a cabo rápidamente, hacia el tercer año de su reinado. Prueba de ello es la "Estela de la Restauración", que se encuentra en el Museo de El Cairo, en la que está redactado el edicto, por el que se restaura el culto a Amón y todas las acciones citadas anteriormente.

 La mayor parte de los seguidores de Atón cambiaron sus nombres por otros relacionados con Amón, y empezaron a abandonar la ciudad del Horizonte de Atón. Tutanjamón se traslada con su esposa a Tebas.

 Seguían siendo dos niños, por lo que, desde el principio, fue asesorado por Ay, primer ministro ya en los tiempos de Ajenatón, por Horemhab, comandante jefe del ejército, y por Maya, tesorero real que logró sacar al país de la ruina.

 En conmemoración de la restauración, Tutanjamón celebró una fiesta Opep, en la que pasaba de ser rey-niño a ser dios-viviente.

Entre los objetos hallados en su tumba, hay varios que lo relacionarían con la caza y el deporte, hecho poco probable si suponemos que debía tener alguna anomalía en las piernas, pues también se hallaron un gran número de bastones. Se han hallado también en la tumba, muestras de escenas de intimidad de Tutanjamón y Anjesenamón. Según Carter, a la luz de estas pruebas: "…Todo esto nos permite verle como un ser humano, repleto de vida…"

 Al mismo tiempo, el ejército, dirigido por el comandante Horemhab, emprendía una campaña para combatir y conquistar los pueblos hitita, nubio y beduinos de Asia, resultando victorioso en todas ellas.

 Todo volvía poco a poco a la normalidad. No existen datos concretos del resto del reinado, hasta su muerte. En el octavo año del reinado, Tutanjamón muere a los 18 años, sin dejar herederos. Fue enterrado apresuradamente en una tumba sin terminar.

 

Marta Pérez (Akesha)